Mosaico decorativo

Löydetty 3300 Tulokset: Hijo Del Hombre

  • En cuanto a ti, hijo de hombre, así habla el Señor: Di a todos los pájaros y a todas las fieras salvajes: ¡Reúnanse y vengan! Reúnanse de todas partes para el sacrificio que yo les ofrezco, un gran sacrificio sobre las montañas de Israel. Ustedes comerán carne y beberán sangre; (Ezequiel 39, 17)

  • Él me llevó hasta allí, y yo vi a un hombre que por su aspecto parecía de bronce, con una cuerda de lino y una vara de medir en la mano. Estaba de pie en el pórtico. (Ezequiel 40, 3)

  • El hombre me dijo: "Hijo de hombre, mira bien, escucha cuidadosamente y presta atención a todo lo que te voy a mostrar, porque has sido traído aquí para que yo te muestre todo esto. Comunica luego al pueblo de Israel todo lo que vas a ver". (Ezequiel 40, 4)

  • Allí había un muro, que rodeaba toda la parte exterior de la Casa. La vara de medir que el hombre tenía en la mano era de seis codos, a razón de codo y palmo, es decir, de medio metro por cada codo. El hombre midió el espesor y la altura de la construcción, y ambos medían una vara. (Ezequiel 40, 5)

  • El hombre me llevó hasta el atrio exterior, y allí vi unas habitaciones y un pavimento construido alrededor de todo el atrio: había treinta habitaciones sobre el pavimento. (Ezequiel 40, 17)

  • El hombre midió el ancho y el largo de la puerta que daba hacia el norte, sobre el atrio exterior. (Ezequiel 40, 20)

  • Allí había una puerta que daba al atrio interior, frente a la puerta del norte, igual que para la puerta del este. El hombre midió la distancia de una puerta a la otra, y era de cincuenta metros. (Ezequiel 40, 23)

  • El atrio interior tenía una puerta en dirección al sur. El hombre midió la distancia de una puerta a la otra en dirección al sur, y era de cincuenta metros. (Ezequiel 40, 27)

  • El hombre me llevó hasta el atrio interior por la puerta del sur, y midió la puerta del sur. Sus dimensiones eran las mismas que las anteriores. (Ezequiel 40, 28)

  • El hombre me llevó hasta el atrio interior, hacia el este, y midió la puerta: esta tenía la misma dimensión que las anteriores. (Ezequiel 40, 32)

  • El hombre me llevó hasta la puerta del norte y la midió: esta tenía la misma dimensión que las anteriores. (Ezequiel 40, 35)

  • El hombre me llevó hacia el atrio interior, y vi que en él había dos habitaciones, una sobre el lado de la puerta del norte, en dirección al sur, y otra sobre el lado de la puerta del sur, en dirección al norte. (Ezequiel 40, 44)


"É preciso amar, amar e nada mais". São Padre Pio de Pietrelcina