Mosaico decorativo

Löydetty 3300 Tulokset: Hijo Del Hombre

  • Aquel día, el hombre arrojará a los topos y a los murciélagos los ídolos de plata y los ídolos de oro que se había fabricado para adorarlos, (Isaías 2, 20)

  • ¡Dejen entonces al hombre que sólo tiene aliento en sus narices! ¿En qué se lo puede estimar? (Isaías 2, 22)

  • el soldado y el hombre de guerra, el juez y el profeta, el adivino y el anciano, (Isaías 3, 2)

  • Entonces un hombre agarrará a su hermano en la casa de su padre, y le dirá: "Tú tienes un manto, sé nuestro jefe; que este montón de ruinas esté bajo tu mando". (Isaías 3, 6)

  • Si ete mujeres agarrarán a un hombre, en aquel día, diciendo: "Comeremos nuestro propio pan y nos vestiremos con nuestra ropa, con tal de llevar tu nombre: ¡borra nuestra afrenta!". (Isaías 4, 1)

  • El hombre será doblegado, el mortal, humillado, y serán humillados los ojos altaneros; (Isaías 5, 15)

  • Yo dije: "¡Ay de mí, estoy perdido! Porque soy un hombre de labios impuros, y habito en medio de un pueblo de labios impuros; ¡y mis ojos han visto al Rey, el Señor de los ejércitos!". (Isaías 6, 5)

  • Yo dije: "¿Hasta cuándo, Señor?". Él respondió: "Hasta que las ciudades queden devastadas, sin habitantes, hasta que las casas estén sin un hombre y el suelo devastado sea una desolación. (Isaías 6, 11)

  • En tiempos de Ajaz, hijo de Jotám, hijo de Ozías, rey de Judá, Resín, rey de Arám, y Pécaj, hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para atacarla, pero no la pudieron expugnar. (Isaías 7, 1)

  • El Señor dijo a Isaías: "Ve al encuentro de Ajaz, tú y tu hijo Sear Iasub, al extremo del canal del estanque superior, sobre la senda del campo del Tintorero. (Isaías 7, 3)

  • Tú le dirás: Mantente alerta y no pierdas la calma; no temas, y que tu corazón no se intimide ante esos dos cabos de tizones humeantes, ante el furor de Resín de Arám y del hijo de Remalías. (Isaías 7, 4)

  • Porque Arám, Efraím y el hijo de Remalías se han confabulado contra ti, diciendo: (Isaías 7, 5)


"Nunca se canse de rezar e de ensinar a rezar." São Padre Pio de Pietrelcina