Löydetty 544 Tulokset: Gran Tribulación
Entonces hizo pasar al filo de la espada a todos los que habían salido a ver el espectáculo. Luego dio una batida por la ciudad con los soldados armados y mató a una gran muchedumbre. (II Macabeos 5, 26)
Porque es una señal de gran benevolencia no tolerar por mucho tiempo a los impíos, sino infligirles rápidamente un castigo. (II Macabeos 6, 13)
Les recordó la batalla librada en Babilonia contra los gálatas, cuando ocho mil judíos entraron en acción junto con cuatro mil macedonios. En esa oportunidad, los macedonios se encontraban sin salida y los ocho mil judíos, gracias al auxilio recibido del Cielo, derrotaron a ciento veinte mil enemigos y se apoderaron de un gran botín. (II Macabeos 8, 20)
El propio Macabeo, que fue el primero en empuñar las armas, exhortó a los demás a afrontar el peligro junto con él, a fin de salvar a sus hermanos. Todos se lanzaron al combate con gran entusiasmo (II Macabeos 11, 7)
El Macabeo, por su parte, viendo que Nicanor lo trataba más secamente y que le demostraba una gran frialdad en sus relaciones habituales, pensó que esa actitud no presagiaba nada bueno. Entonces reunió a un buen número de sus compañeros y se ocultó de Nicanor. (II Macabeos 14, 30)
Él, en los primeros tiempos de la ruptura con el paganismo, había abrazado la causa del Judaísmo, entregándose a ella en cuerpo y alma, con una gran entereza. (II Macabeos 14, 38)
porque le parecía que, tomándolo prisionero, ocasionaba un gran perjuicio a los judíos. (II Macabeos 14, 40)
Él hizo su invocación con estas palabras: "Tú, gran Señor, enviaste a tú ángel a Ezequías, rey de Judá, y él exterminó a ciento ochenta y cinco mil hombres del ejército de Senaquerib. (II Macabeos 15, 22)
cuando los invada el terror como una tormenta y les llegue la ruina como un huracán, cuando les sobrevengan la angustia y la tribulación. (Proverbios 1, 27)
Morirá por falta de instrucción y se extraviará por su gran necedad. (Proverbios 5, 23)
Así lo persuade con su gran desenvoltura, lo arrastra con sus labios seductores. (Proverbios 7, 21)
Plata acrisolada es la lengua del justo, el corazón de los malvados no vale gran cosa. (Proverbios 10, 20)