Löydetty 451 Tulokset: Fuego
Señor, tu mano está levantada, pero ellos no la ven: ¡que vean avergonzados tu celo por el pueblo, que los devore el fuego destinado a tus adversarios! (Isaías 26, 11)
Al secarse, se quiebran las ramas, y vienen mujeres a prenderles fuego. Porque este es un pueblo sin inteligencia: por eso su Creador no le tiene compasión, el que lo formó no se apiada de él. (Isaías 27, 11)
serás visitada por el Señor de los ejércitos, con trueno, fragor y gran estruendo, huracán, tempestad y llama de fuego devorador. (Isaías 29, 6)
o como se quiebra una vasija de alfarero hecha añicos sin piedad, sin que se encuentre entre sus pedazos ni un trozo para sacar fuego del brasero o para extraer agua del aljibe. (Isaías 30, 14)
¡Miren que el nombre del Señor viene de lejos! Arde su ira y es densa la humareda; sus labios desbordan de indignación y su lengua es como fuego devorador. (Isaías 30, 27)
El Señor hará oír su voz majestuosa y mostrará su brazo que se descarga en el ardor de su ira, en la llama de un fuego devorador, en el huracán, la tormenta y el granizo. (Isaías 30, 30)
Porque la hoguera está preparada hace tiempo, está dispuesta también para el rey: se ha hecho una pira profunda y ancha, con fuego y leña en abundancia, y el soplo del Señor la encenderá como un torrente de azufre. (Isaías 30, 33)
Su roca huirá aterrorizada, y sus jefes, espantados, abandonarán el estandarte. -Oráculo del Señor, que tiene su fuego en Sión y su horno en Jerusalén-. (Isaías 31, 9)
Ustedes han concebido heno y darán a luz paja; mi soplo es un fuego que los va a devorar. (Isaías 33, 11)
Los pueblos serán calcinados, como espinas cortadas, arderán en el fuego. (Isaías 33, 12)
Están aterrados en Sión los pecadores, un temblor invade a los impíos: "¿Quién de nosotros habitará en un fuego devorador? ¿Quién de nosotros habitará en una hoguera eterna?". (Isaías 33, 14)
Ellos han arrojado sus dioses al fuego, porque no son dioses, sino obra de las manos del hombre, nada más que madera y piedra. Por eso los hicieron desaparecer. (Isaías 37, 19)