Löydetty 500 Tulokset: Fer
Aférrate a la instrucción, no la sueltes; guárdala bien, porque ella es tu vida. (Proverbios 4, 13)
La esperanza diferida enferma el corazón, el deseo colmado es un árbol de vida. (Proverbios 13, 12)
Adquirir sabiduría vale más que el oro fino, adquirir inteligencia es preferible a la plata. (Proverbios 16, 16)
El espíritu de un hombre lo sostiene en su enfermedad, pero ¿quién levantará a un espíritu abatido? (Proverbios 18, 14)
Dos pesas y dos medidas diferentes son cosas abominables para el Señor. (Proverbios 20, 10)
Como un loco que arroja al azar teas y flechas mortíferas, (Proverbios 26, 18)
Los provocadores alborotan la ciudad, pero los sabios calman la efervescencia. (Proverbios 29, 8)
No te apures a abrir la boca y que tu corazón no se apresure a proferir una palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo, y tú, sobre la tierra: sé parco en tus palabras, (Eclesiastés 5, 1)
Una mosca muerta corrompe y hace fermentar el óleo del perfumista. Pesa más un poco de insensatez que la sabiduría y la gloria. (Eclesiastés 10, 1)
el necio es promovido a los puestos más altos y los nobles rebajados a los puestos inferiores. (Eclesiastés 10, 6)
Reconfórtenme con pasteles de pasas, reanímenme con manzanas, porque estoy enferma de amor. (Cantar 2, 5)
Júrenme, hijas de Jerusalén, que si encuentran a mi amado, le dirán... ¿qué le dirán? Que estoy enferma de amor. (Cantar 5, 8)