Mosaico decorativo

Löydetty 3062 Tulokset: Fé

  • Unos y otros fueron divididos por sorteo, porque tanto entre los hijos de Eleazar como entre los hijos de Itamar había jefes consagrados y jefes al servicio de Dios. (I Crónicas 24, 5)

  • El escriba Semaías, hijo de Natanael, uno de los levitas, los inscribió en presencia del rey y de los jefes, y en presencia del sacerdote Sadoc, de Ajimélec, hijo de Abiatar, y de los jefes de las familias sacerdotales y levíticas. Se echaba la suerte, una vez por Itamar y dos veces por Eleazar. (I Crónicas 24, 6)

  • de Rejabías y sus hijos, el jefe era Isías; (I Crónicas 24, 21)

  • de los hijos de Hebrón, el jefe era Ierías, Amarías el segundo, Iajziel el tercero, y Iecamám el cuarto; (I Crónicas 24, 23)

  • Isías era hermano de Micá, y el jefe de los hijos de Isías era Zacarías. (I Crónicas 24, 25)

  • También ellos, igual que sus hermanos, los hijos de Aarón, participaron del sorteo en presencia del rey David, de Sadoc, de Ajimélec, y de los jefes de las familias sacerdotales y levíticas. En cada familia, el jefe fue tratado de la misma manera que su hermano menor. (I Crónicas 24, 31)

  • David y los jefes del ejército separaron para el servicio del culto a los hijos de Asaf, de Hemán y de Iedutún, los cuales profetizaban, acompañándose con cítaras, arpas y címbalos. La lista de los encargados de este servicio es la siguiente: (I Crónicas 25, 1)

  • De los hijos de Asaf: Zacur, José, Netanías y Asarelá, hijos de Asaf. Estos estaban bajo la dirección de Asaf, el cual profetizaba conforme a las órdenes del rey. (I Crónicas 25, 2)

  • De Iedutún: los hijos de Iedutún, a saber, Guedalías, Serí, Isaías, Jasabías, Matitías y Simei: seis en total. Estos estaban bajo la dirección de su padre Iedutún, el cual profetizaba al son de la cítara para celebrar y alabar al Señor. (I Crónicas 25, 3)

  • Todos estos eran hijos de Hemán, el vidente del rey en los asuntos referentes a Dios. Para exaltar su poder, Dios había dado a Hemán catorce hijos y tres hijas. (I Crónicas 25, 5)

  • el sexto, Amiel; el séptimo, Isacar, y el octavo, Peuletai. Dios, en efecto, lo había bendecido. (I Crónicas 26, 5)

  • Josá, de los hijos de Merarí, tuvo hijos: el principal de ellos fue Simrí, porque aunque no era el primogénito, su padre lo constituyó jefe; (I Crónicas 26, 10)


"Não queremos aceitar o fato de que o sofrimento é necessário para nossa alma." São Padre Pio de Pietrelcina