Mosaico decorativo

Löydetty 1852 Tulokset: Eva

  • Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. (Marcos 7, 33)

  • Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: «Efatá», que significa: «Ábrete». (Marcos 7, 34)

  • Los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca. (Marcos 8, 14)

  • Jesús les hacía esta recomendación: «Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes». (Marcos 8, 15)

  • Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó curado y veía todo con claridad. (Marcos 8, 25)

  • y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo. (Marcos 8, 32)

  • Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a ellos solos a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos. (Marcos 9, 2)

  • Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie. (Marcos 9, 27)

  • Después que partió de allí, Jesús fue a la región de Judea y al otro lado del Jordán. Se reunió nuevamente la multitud alrededor de él y, como de costumbre, les estuvo enseñando una vez más. (Marcos 10, 1)

  • Mientras iban de camino para subir a Jerusalén, Jesús se adelantaba a sus discípulos; ellos estaban asombrados y los que lo seguían tenían miedo. Entonces reunió nuevamente a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: (Marcos 10, 32)

  • Jesús se detuvo y dijo: «Llámenlo». Entonces llamaron al ciego y le dijeron: «¡Ánimo, levántate! Él te llama». (Marcos 10, 49)

  • Entonces le llevaron el asno, pusieron sus mantos sobre él y Jesús se montó. (Marcos 11, 7)


"No juízo final daremos contas a Deus até de uma palavra inútil que tenhamos dito." São Padre Pio de Pietrelcina