Mosaico decorativo

Löydetty 1852 Tulokset: Eva

  • Hasta a sus dioses, con sus estatuas de metal fundido y sus objetos de plata y oro, los llevará cautivos a Egipto; y él, durante algunos años, se mantendrá alejado del rey del Norte. (Daniel 11, 8)

  • Los hijos del rey del Norte reanudarán las hostilidades y reunirán una gran multitud de tropas. Uno de ellos irrumpirá como un río desbordado, inundará y llevará las hostilidades hasta su fortaleza. (Daniel 11, 10)

  • En aquellos tiempos, se alzarán muchos contra el rey del Sur, y unos hombres violentos de tu pueblo se levantarán para dar cumplimiento a una visión, pero fracasarán. (Daniel 11, 14)

  • El rey del Norte vendrá, levantará terraplenes y tomará una ciudad fortificada. Las fuerzas del Sur no resistirán, y ni siquiera sus tropas escogidas tendrán vigor para resistir. (Daniel 11, 15)

  • En cuanto a ti, ve hacia el Fin: tú descansarás y te levantarás para recibir tu suerte al fin de los días". (Daniel 12, 13)

  • En cuanto las servidoras salieron, ellos se levantaron y arrojándose sobre ella le dijeron: (Daniel 13, 19)

  • Los dos ancianos se levantaron en medio de la asamblea y le pusieron las manos sobre la cabeza. (Daniel 13, 34)

  • Ella, bañada en lágrimas, levantó sus ojos al cielo, porque su corazón estaba lleno de confianza en el Señor. (Daniel 13, 35)

  • tú sabes que ellos han levantado contra mí un falso testimonio. Yo voy a morir sin haber hecho nada de todo lo que su malicia ha tramado contra mí". (Daniel 13, 43)

  • cuando la llevaban a la muerte, suscitó el santo espíritu de un joven llamado Daniel, (Daniel 13, 45)

  • Vuelvan al lugar del juicio, porque estos hombres han levantado un falso testimonio contra ella". (Daniel 13, 49)

  • Luego, todos se levantaron contra los dos ancianos, a los que Daniel por su propia boca había convencido de falso testimonio, y se les aplicó la misma pena que ellos habían querido infligir a su prójimo. (Daniel 13, 61)


"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos. Se nos damos conta de que temos muito temor devemos recorrer à confiança. Se confiamos excessivamente devemos ter um pouco de temor". São Padre Pio de Pietrelcina