Löydetty 17 Tulokset: Eat
Durante todo el tiempo de su nazireato, no comerá ningún producto de la cepa de la vid, ni siquiera las semillas o la cáscara. (Números 6, 4)
Durante todo el tiempo de su nazireato, es un consagrado al Señor. (Números 6, 8)
se consagrará al Señor por el tiempo de su nazireato y presentará un cordero de un año como sacrificio de reparación. El tiempo anterior no se tomará en cuenta, porque su cabello consagrado se había vuelto impuro. (Números 6, 12)
Este es el ritual para el nazireo: una vez cumplido el tiempo de su nazireato, será conducido a la entrada de la Carpa del Encuentro, (Números 6, 13)
Esta es la ley concerniente al nazireo. Si además de su nazireato, promete con voto al Señor una ofrenda personal -según se lo permitan sus medios- cumplirá el voto que hizo, además de lo que establece la ley sobre el nazireato. (Números 6, 21)
La ira del Señor se encendió contra Israel, y los entregó a Cusán Riseataim, rey de Edóm, a quien estuvieron sometidos durante ocho años. (Jueces 3, 8)
El espíritu del Señor descendió sobre Otniel: él fue juez en Israel y salió a combatir. El Señor entregó en sus manos a Cusán Riseataim, rey de Edóm, y su mano prevaleció sobre él. (Jueces 3, 10)
Después de él, juzgó a Israel Abdón, hijo de Hilel, que era de Pireatón. (Jueces 12, 13)
Cuando murió Abdón, hijo de Hilel, lo sepultaron en Pireatón, en la montaña de Efraím, en territorio de Saalím. (Jueces 12, 15)
Benaías, de Pireatón; Hidai, de los torrentes de Gaas; (II Samuel 23, 30)
Reaías, hijo de Sobal, fue padre de Iájat; Iájat fue padre de Ajumai y de Lahad. Estas son las familias de los soreatitas. (I Crónicas 4, 2)
Itai, hijo de Ribai, de Guibeá de los hijos de Benjamín; Benaías, de Pireatón; (I Crónicas 11, 31)