Löydetty 2315 Tulokset: Dor
Los que malgastan el oro de sus bolsas y pesan la plata en la balanza, contratan a un orfebre para que haga un dios, lo adoran y se postran ante él; (Isaías 46, 6)
yo hago que se acerque mi justicia - ¡ella no está lejos!- y mi salvación no tardará. Pondré la salvación en Sión y mi esplendor será para Israel. (Isaías 46, 13)
¡Salgan de Babilonia, huyan de los caldeos! ¡Con gritos de alegría anuncien, hagan oír estas cosas! ¡Divúlguenlas hasta los extremos de la tierra! Digan: "El Señor ha redimido a su servidor Jacob". (Isaías 48, 20)
Él me dijo: "Tú eres mi Servidor, Israel, por ti yo me glorificaré". (Isaías 49, 3)
Y ahora, ha hablado el Señor, el que me formó desde el seno materno para que yo sea su Servidor, para hacer que Jacob vuelva a él y se le reúna Israel. Yo soy valioso a los ojos del Señor y mi Dios ha sido mi fortaleza. (Isaías 49, 5)
Él dice: "Es demasiado poco que seas mi Servidor para restaurar a las tribus de Jacob y hacer volver a los sobrevivientes de Israel; yo te destino a ser la luz de las naciones, para que llegue mi salvación hasta los confines de la tierra". (Isaías 49, 6)
Levanta los ojos y mira a tu alrededor: todos se reúnen y llegan hasta ti. ¡Juro por mi vida -oráculo del Señor- que a todos ellos te los pondrás como un adorno y los lucirás como una novia! (Isaías 49, 18)
¿Se le puede quitar el botín a un guerrero? ¿Se le escapa el cautivo al vencedor? (Isaías 49, 24)
A tus opresores les haré comer su propia carne, como con vino nuevo, se embriagarán con su sangre. Así sabrán todos los hombres que yo, el Señor, soy tu salvador y que tu redentor es el Fuerte de Jacob. (Isaías 49, 26)
Así habla el Señor: ¿Dónde está el acta de divorcio con la que despedí a la madre de ustedes? O bien, ¿a cuál de mis acreedores yo los he vendido? No, ustedes fueron vendidos por sus culpas, por los crímenes de ustedes fue despedida su madre (Isaías 50, 1)
¿Quién entre ustedes teme al Señor y escucha la voz de su Servidor? Aunque camine en las tinieblas, sin un rayo de luz, que confíe en el nombre del Señor y se apoye en su Dios. (Isaías 50, 10)
Pero ustedes, los que atizan el fuego y arman flechas incendiarias, caminen al resplandor de sus hogueras y entre las flechas que encendieron. Esto les sucederá por obra mía y ustedes yacerán en medio de tormentos. (Isaías 50, 11)