Löydetty 3885 Tulokset: Dios Falso
y me dediqué a investigar y a explorar con sabiduría todo lo que se hace bajo el cielo: es esta una ingrata tarea que Dios impuso a los hombres para que se ocupen de ella. (Eclesiastés 1, 13)
Lo único bueno para el hombre es comer y beber, y pasarla bien en medio de su trabajo. Yo vi que también esto viene de la mano de Dios. (Eclesiastés 2, 24)
Porque al que es de su agrado él le da sabiduría, ciencia y alegría; al pecador, en cambio, lo ocupa en amontonar y atesorar para dárselo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y correr tras el viento. (Eclesiastés 2, 26)
Yo vi la tarea que Dios impuso a los hombres para que se ocupen de ella. (Eclesiastés 3, 10)
Él hizo todas las cosas apropiadas a su tiempo, pero también puso en el corazón del hombre el sentido del tiempo pasado y futuro, sin que el hombre pueda descubrir la obra que hace Dios desde el principio hasta el fin. (Eclesiastés 3, 11)
Después de todo, que un hombre coma y beba y goce del bienestar con su esfuerzo, eso es un don de Dios. (Eclesiastés 3, 13)
Yo reconocí que todo lo que hace Dios dura para siempre: no hay que añadirle ni quitarle nada, y Dios obra así para que se tenga temor en su presencia. (Eclesiastés 3, 14)
Lo que es, ya fue antes, lo que ha de ser, ya existió, y Dios va en busca de lo que es fugaz. (Eclesiastés 3, 15)
Entonces me dije a mí mismo: Dios juzgará al justo y al malvado, porque allá hay un tiempo para cada cosa y para cada acción. (Eclesiastés 3, 17)
Yo pensé acerca de los hombres: si Dios los prueba, es para que vean que no se distinguen de los animales. (Eclesiastés 3, 18)
Vigila tus pasos cuando vayas a la Casa de Dios. Acércate dispuesto a escuchar, más bien que a ofrecer el sacrificio de los insensatos, porque ellos no se dan cuenta que obran mal. (Eclesiastés 4, 17)
No te apures a abrir la boca y que tu corazón no se apresure a proferir una palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo, y tú, sobre la tierra: sé parco en tus palabras, (Eclesiastés 5, 1)