Mosaico decorativo

Löydetty 6006 Tulokset: Dios Está Conmigo

  • después de un tiempo, la esposa de su patrón fijó sus ojos en él y le dijo: "Acuéstate conmigo". (Génesis 39, 7)

  • Él mismo no ejerce más autoridad que yo en esta casa, y no me ha impuesto ninguna restricción, fuera del respeto que te es debido, ya que eres su esposa. ¿Cómo entonces voy a cometer un delito tan grave y a pecar contra Dios?". (Génesis 39, 9)

  • Entonces ella lo tomó de la ropa y le insistió: "Acuéstate conmigo". Pero él huyó, dejando su manto en las manos de la mujer, y se alejó de allí. (Génesis 39, 12)

  • llamó a sus servidores y les dijo: "¡Miren! Mi marido nos ha traído un hebreo, sólo para que se ría de nosotros. Él intentó acostarse conmigo, pero yo grité lo más fuerte que pude. (Génesis 39, 14)

  • Ellos le respondieron: "Hemos tenido un sueño, y aquí no hay nadie que lo interprete". José les dijo: "La interpretación es obra de Dios; pero de todos modos cuéntenme lo que soñaron". (Génesis 40, 8)

  • José respondió al Faraón: "No soy yo, sino Dios, el que dará al Faraón la respuesta conveniente". (Génesis 41, 16)

  • José dijo al Faraón: "El Faraón ha soñado una sola cosa, y así Dios le ha anunciado lo que está a punto de realizar. (Génesis 41, 25)

  • Es como lo acabo de decir al Faraón: Dios ha querido mostrarle lo que está a punto de realizar. (Génesis 41, 28)

  • El hecho de que el Faraón haya tenido dos veces el mismo sueño, significa que este asunto ya está resuelto de parte de Dios y que él lo va a ejecutar de inmediato. (Génesis 41, 32)

  • Por eso el Faraón les dijo a estos: "¿Podemos encontrar otro hombre que tenga en igual medida el espíritu de Dios?". (Génesis 41, 38)

  • Y dirigiéndose a José, le expresó: "Ya que Dios te ha hecho conocer todas estas cosas, no hay nadie que sea tan prudente y sabio como tú. (Génesis 41, 39)

  • Al primero lo llamó Manasés, porque dijo: "Dios me ha hecho olvidar por completo mis penas y mi casa paterna". (Génesis 41, 51)


"Tente percorrer com toda a simplicidade o caminho de Nosso Senhor e não se aflija inutilmente." São Padre Pio de Pietrelcina