Löydetty 6879 Tulokset: Dio
Pablo, Apóstol -no de parte de hombres ni por la mediación de un hombre, sino por Jesucristo y por Dios Padre que lo resucitó de entre los muertos- (Gálatas 1, 1)
Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo, (Gálatas 1, 3)
que se entregó por nuestros pecados para librarnos de este mundo perverso, conforme a la voluntad de Dios, nuestro Padre, (Gálatas 1, 4)
¿Acaso yo busco la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar bien con los hombres, no sería servidor de Cristo. (Gálatas 1, 10)
Seguramente ustedes oyeron hablar de mi conducta anterior en el Judaísmo: cómo perseguía con furor a la Iglesia de Dios y la arrasaba, (Gálatas 1, 13)
Pero cuando Dios, que me eligió desde el seno de mi madre y me llamó por medio de su gracia, se complació (Gálatas 1, 15)
En esto que les escribo, Dios es testigo de que no miento. (Gálatas 1, 20)
Y glorificaban a Dios a causa de mí. (Gálatas 1, 24)
En cuanto a los dirigentes -no me interesa lo que hayan sido antes, porque Dios no hace acepción de personas- no me impusieron nada más. (Gálatas 2, 6)
Al contrario, aceptaron que me había sido confiado el anuncio del Evangelio a los paganos, así como fue confiado a Pedro el anuncio a los judíos. (Gálatas 2, 7)
Porque el que constituyó a Pedro Apóstol de los judíos, me hizo también a mí Apóstol de los paganos. (Gálatas 2, 8)
Por eso, Santiago, Cefas y Juan -considerados como columnas de la Iglesia- reconociendo el don que me había sido acordado, nos estrecharon la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión, para que nosotros nos encargáramos de los paganos y ellos de los judíos. (Gálatas 2, 9)