Löydetty 1134 Tulokset: David Y Jonatán
Pero Jonatán se dio cuenta de que estaban emboscados detrás de él. Los enemigos rodearon a su ejército, arrojándole flechas durante todo el día. (I Macabeos 10, 80)
Las tropas se mantuvieron firmes, como lo había ordenado Jonatán, mientras que los caballos de los enemigos se cansaron. (I Macabeos 10, 81)
Jonatán incendió a Azoto y a las ciudades vecinas y se apoderó del botín. También incendió el templo de Dagón, con todos los que se habían refugiado en él. (I Macabeos 10, 84)
Luego Jonatán partió de allí y acampó frente a Ascalón, cuyos habitantes salieron a recibirlo con grandes honores. (I Macabeos 10, 86)
Cuando el rey Alejandro se enteró de todo esto, concedió nuevos honores a Jonatán: (I Macabeos 10, 88)
Entonces contaron al rey todo lo que había hecho Jonatán, esperando que lo desaprobara, pero el rey guardó silencio. (I Macabeos 11, 5)
Jonatán, por su parte, fue a encontrarse con el rey en Jope con gran pompa: ambos se saludaron y pasaron la noche allí. (I Macabeos 11, 6)
Después Jonatán acompañó al rey hasta el río llamado Eléuteros, y de allí regresó a Jerusalén. (I Macabeos 11, 7)
En ese tiempo, Jonatán reunió a los habitantes de Judea para atacar la Ciudadela de Jerusalén y con ese fin levantó numerosas máquinas de guerra. (I Macabeos 11, 20)
Algunos renegados, enemigos de su propia nación, acudieron al rey y le anunciaron que Jonatán tenía sitiada a la Ciudadela. (I Macabeos 11, 21)
Esta noticia lo enfureció y en seguida se puso en marcha y fue a Tolemaida. Al mismo tiempo, escribió a Jonatán, ordenándole suspender el asedio e ir lo antes posible a Tolemaida para entrevistarse con él. (I Macabeos 11, 22)
Cuando Jonatán se enteró de esto, ordenó continuar el asedio y decidió enfrentar él mismo el peligro: eligió un grupo de ancianos y sacerdotes de Israel, (I Macabeos 11, 23)