Löydetty 3363 Tulokset: Día
sea que duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. (Marcos 4, 27)
Y con muchas parábolas como estas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos podían comprender. (Marcos 4, 33)
Al atardecer de ese mismo día, les dijo: «Crucemos a la otra orilla». (Marcos 4, 35)
Él habitaba en los sepulcros, y nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. (Marcos 5, 3)
Muchas veces lo habían atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie podía dominarlo. (Marcos 5, 4)
Día y noche, vagaba entre los sepulcros y por la montaña, dando alaridos e hiriéndose con piedras. (Marcos 5, 5)
Inmediatamente cesó la hemorragia, y ella sintió en su cuerpo que estaba curada de su mal. (Marcos 5, 29)
Herodes, en efecto, había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado. (Marcos 6, 17)
Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía, (Marcos 6, 19)
Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea. (Marcos 6, 21)
La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras y te lo daré». (Marcos 6, 22)
En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan. (Marcos 6, 27)