Löydetty 1281 Tulokset: Cristo Jesús
Al verlos, Jesús les dijo: «Vayan a presentarse a los sacerdotes». Y en el camino quedaron purificados. (Lucas 17, 14)
y se arrojó a los pies de Jesús con el rostro en tierra, dándole gracias. Era un samaritano. (Lucas 17, 16)
Jesús le dijo entonces: «¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? (Lucas 17, 17)
Jesús dijo después a sus discípulos: «Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán. (Lucas 17, 22)
Jesús les respondió: «Donde esté el cadáver, se juntarán los buitres». (Lucas 17, 37)
Después Jesús les enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: (Lucas 18, 1)
Entonces Jesús los hizo llamar y dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. (Lucas 18, 16)
Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. (Lucas 18, 19)
Al oírlo, Jesús le dijo: «Una cosa te falta todavía: vende todo lo que tienes y distribúyelo entre los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Después ven y sígueme». (Lucas 18, 22)
Viéndolo así, Jesús dijo: «¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios! (Lucas 18, 24)
Jesús respondió: «Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios». (Lucas 18, 27)
Jesús respondió: «Les aseguro que el que haya dejado casa, mujer, hermanos, padres o hijos, por el Reino de Dios, (Lucas 18, 29)