Mosaico decorativo

Löydetty 1682 Tulokset: Conteo Del Pueblo

  • Él les replicó: "Vuelvan a verme dentro de tres días". Y el pueblo se retiró. (II Crónicas 10, 5)

  • El rey Roboám fue a consultar a los ancianos que habían asistido a su padre Salomón, cuando este aún vivía, y les preguntó: "¿Qué respuesta me aconsejan dar a este pueblo?". (II Crónicas 10, 6)

  • Ellos le hablaron así: "Si te comportas bien con este pueblo, si eres condescendiente con ellos y les respondes con buenas palabras, serán siempre tus servidores". (II Crónicas 10, 7)

  • Les preguntó: "Y ustedes, ¿qué aconsejan? ¿Qué debemos responder a este pueblo que me ha dicho: ‘Alivia el yugo que nos impuso tu padre’?". (II Crónicas 10, 9)

  • Los jóvenes que se habían criado con él le dijeron: "Al pueblo que te ha dicho: ‘Tu padre nos impuso un yugo pesado, pero tú alívianos la carga’, diles esto: ‘¡Mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre! (II Crónicas 10, 10)

  • Al tercer día, Jeroboám y todo el pueblo comparecieron ante Roboám, según lo que había indicado el rey cuando dijo: "Vuelvan a verme al tercer día". (II Crónicas 10, 12)

  • Así el rey no escuchó al pueblo, porque este era el medio de que se valía Dios para cumplir la palabra que él había dicho a Jeroboám, hijo de Nebat, por boca de Ajías de Silo. (II Crónicas 10, 15)

  • Y cuando todo Israel vio que el rey no los había escuchado, el pueblo respondió: "¿Qué parte tenemos nosotros con David? ¡No tenemos herencia común con el hijo de Jesé! ¡A tus carpas, Israel! ¡Ahora, ocúpate de tu casa, David!". Todo Israel se fue a sus campamentos, (II Crónicas 10, 16)

  • Asá se irritó contra el vidente y lo hizo poner en la cárcel, porque se había enfurecido con él a causa de esto. Por aquel mismo tiempo, Asá oprimió también a una parte del pueblo. (II Crónicas 16, 10)

  • todos ellos enseñaron en Judá, llevando consigo el libro de la Ley del Señor, y recorrieron todas las ciudades de Judá, enseñando al pueblo. (II Crónicas 17, 9)

  • Josafat residía en Jerusalén, pero salió de nuevo para visitar a su pueblo, desde Berseba hasta la montaña de Efraím, y lo hizo volver al Señor, el Dios de sus padres. (II Crónicas 19, 4)

  • ¿No has sido tú, Dios nuestro, el que expulsaste a los habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y se la entregaste para siempre a los descendientes de tu amigo Abraham? (II Crónicas 20, 7)


"Deus não opera prodígios onde não há fé." São Padre Pio de Pietrelcina