Mosaico decorativo

Löydetty 8131 Tulokset: Ciudad Del Señor

  • Entonces el Señor le dijo: "Quítate las sandalias porque estás pisando un lugar sagrado. (Hechos 7, 33)

  • El cielo es mi trono, y la tierra la tarima de mis pies. ¿Qué casa me edificarán ustedes, dice el Señor, o dónde podrá estar mi lugar de reposo? (Hechos 7, 49)

  • y arrastrándolo fuera de la ciudad, lo apedrearon. Los testigos se quitaron los mantos, confiándolos a un joven llamado Saulo. (Hechos 7, 58)

  • Mientras lo apedreaban, Esteban oraba, diciendo: «Señor Jesús, recibe mi espíritu». (Hechos 7, 59)

  • Después, poniéndose de rodillas, exclamó en alta voz: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado». Y al decir esto, expiró. (Hechos 7, 60)

  • Felipe descendió a la ciudad de Samaría y allí predicaba a Cristo. (Hechos 8, 5)

  • Y fue grande la alegría de aquella ciudad. (Hechos 8, 8)

  • Desde hacía un tiempo, vivía en esa ciudad un hombre llamado Simón, el cual con sus artes mágicas tenía deslumbrados a los samaritanos y pretendía ser un gran personaje. (Hechos 8, 9)

  • Porque todavía no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente estaban bautizados en el nombre del Señor Jesús. (Hechos 8, 16)

  • Arrepiéntete de tu maldad y ora al Señor: quizá él te perdone este mal deseo de tu corazón, (Hechos 8, 22)

  • Simón respondió: «Rueguen más bien ustedes al Señor, para que no me suceda nada de lo que acabas de decir». (Hechos 8, 24)

  • Y los Apóstoles, después de haber dado testimonio y predicado la Palabra del Señor, mientras regresaban a Jerusalén, anunciaron la Buena Noticia a numerosas aldeas samaritanas. (Hechos 8, 25)


"Todas as graças que pedimos no nome de Jesus são concedidas pelo Pai eterno." São Padre Pio de Pietrelcina