Löydetty 1561 Tulokset: Casa
Pon tu pie raramente en la casa de tu vecino, no sea que se harte de ti y te aborrezca. (Proverbios 25, 17)
Más vale habitar en un rincón del techo que compartir la casa con una mujer pendenciera. (Proverbios 25, 24)
compré esclavos y esclavas, y algunos me nacieron en casa; poseí también ganado en abundancia, más que todos mis predecesores en Jerusalén. (Eclesiastés 2, 7)
Vigila tus pasos cuando vayas a la Casa de Dios. Acércate dispuesto a escuchar, más bien que a ofrecer el sacrificio de los insensatos, porque ellos no se dan cuenta que obran mal. (Eclesiastés 4, 17)
Más vale ir a una casa donde hay duelo que asistir a un banquete, porque ese es el fin de todo hombre y allí reflexionan los vivientes. (Eclesiastés 7, 2)
El corazón del sabio está en la casa de duelo y el del necio, en el lugar de diversión. (Eclesiastés 7, 4)
Por la pereza se desploman las vigas y por la dejadez se viene abajo la casa. (Eclesiastés 10, 18)
En aquel día temblarán los guardianes de la casa y se encorvarán los hombres vigorosos; se detendrán las moledoras, que ya serán pocas, y se oscurecerán las que miran por las ventanas; (Eclesiastés 12, 3)
Las vigas de nuestra casa son los cedros y nuestro artesonado, los cipreses. (Cantar 1, 17)
Apenas los había pasado, encontré al amado de mi alma. Lo agarré, y no lo soltaré hasta que lo haya hecho entrar en la casa de mi madre, en la habitación de la que me engendró. (Cantar 3, 4)
Yo te llevaría a la casa de mi madre, te haría entrar en ella, y tú me enseñarías... Te daría de beber, vino aromatizado y el jugo de mis granadas. (Cantar 8, 2)
Al volver a mi casa, descansaré junto a ella, porque su compañía no causa amargura, ni dolor su intimidad, sino sólo placer y alegría. (Sabiduría 8, 16)