Löydetty 2431 Tulokset: Cam
Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio. (Marcos 7, 30)
Si los mando en ayunas a sus casas, van a desfallecer en el camino, y algunos han venido de lejos». (Marcos 8, 3)
El ciego, que comenzaba a ver, le respondió: «Veo hombres, como si fueran árboles que caminan». (Marcos 8, 24)
Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?». (Marcos 8, 27)
¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? (Marcos 8, 37)
Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: «¿De qué hablaban en el camino?». (Marcos 9, 33)
Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?». (Marcos 10, 17)
Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios». (Marcos 10, 25)
Jesús respondió: «Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, (Marcos 10, 29)
desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna. (Marcos 10, 30)
Mientras iban de camino para subir a Jerusalén, Jesús se adelantaba a sus discípulos; ellos estaban asombrados y los que lo seguían tenían miedo. Entonces reunió nuevamente a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: (Marcos 10, 32)
Después llegaron a Jericó. Cuando Jesús salía de allí, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo -Bartimeo, un mendigo ciego- estaba sentado junto al camino. (Marcos 10, 46)