Löydetty 2431 Tulokset: Cam
La gracia y la belleza atraen la mirada, pero más todavía el verdor de los campos. (Eclesiástico 40, 22)
De ella recibe su nombre el mes; ella crece admirablemente en sus ciclos, es la insignia de los ejércitos acampados en las alturas, que brilla en el firmamento del cielo. (Eclesiástico 43, 8)
puso granadas alrededor de su manto y lo rodeó de numerosas campanillas de oro, para que tintinearan a cada uno de sus pasos, haciendo oír su sonido en el Templo, como memorial para los hijos de su pueblo. (Eclesiástico 45, 9)
Antes de él, no se vio nada tan hermoso, y nunca un extranjero se vistió de esa manera, sino únicamente sus hijos y sus descendientes para siempre. (Eclesiástico 45, 13)
Jeroboám, hijo de Nebat, hizo pecar a Israel y llevó a Efraím por el camino del mal. El pueblo cometió tantos pecados que fue expulsado de su país: (Eclesiástico 47, 24)
hirió el campamento de los asirios y su Ángel los exterminó. (Eclesiástico 48, 21)
Porque Ezequías hizo lo que agrada al Señor y se mantuvo firme en el camino de David, su padre, como se lo ordenó el profeta Isaías, el grande y digno de fe en sus visiones. (Eclesiástico 48, 22)
Él siguió el buen camino, convirtiendo al pueblo, y extirpó las abominaciones impías; (Eclesiástico 49, 2)
porque se acordó de los enemigos en la tempestad y favoreció a los que siguen el camino recto. (Eclesiástico 49, 9)
Cuando floreció como un racimo que madura, mi corazón puso en ella su alegría; mi pie avanzó por el camino recto y desde mi juventud seguí sus huellas. (Eclesiástico 51, 15)
y acudirán pueblos numerosos, que dirán: " ¡Vengan, subamos a la montaña del Señor, a la Casa del Dios de Jacob! Él nos instruirá en sus caminos y caminaremos por sus sendas". Porque de Sión saldrá la Ley y de Jerusalén, la palabra del Señor. (Isaías 2, 3)
¡Ven, casa de Jacob, y caminemos a la luz del Señor! (Isaías 2, 5)