Löydetty 3860 Tulokset: Bendiciones De Dios
David ordenó que se reuniera a todos los extranjeros residentes en el territorio de Israel y los empleó como obreros para que tallaran las piedras destinadas a la construcción de la Casa de Dios. (I Crónicas 22, 2)
Después llamó a su hijo Salomón y le ordenó que edificara una Casa para el Señor, el Dios de Israel. (I Crónicas 22, 6)
David dijo a Salomón: "Hijo mío, yo me había propuesto edificar una Casa para el nombre del Señor, mi Dios. (I Crónicas 22, 7)
Ahora, hijo mío, que el Señor esté contigo, para que logres edificar la Casa del Señor, tu Dios, como él lo ha predicho de ti. (I Crónicas 22, 11)
Y que el Señor te dé discernimiento e inteligencia cuando te ponga al frente de Israel, a fin de que observes la Ley del Señor, tu Dios. (I Crónicas 22, 12)
"¿Acaso no está con ustedes el Señor, su Dios? ¿No les ha dado paz por todas partes? Porque él ha puesto en sus manos a los habitantes del país, y todo el país está sometido al Señor y a su pueblo. (I Crónicas 22, 18)
Dedíquense ahora de todo corazón y con toda su alma a buscar al Señor, su Dios. Prepárense a edificar el Santuario del Señor, su Dios, a fin de trasladar a la Casa que se va edificar para el nombre del Señor el Arca de la Alianza del Señor y los utensilios consagrados a Dios". (I Crónicas 22, 19)
En cuanto a Moisés, hombre de Dios, sus hijos fueron contados en la tribu de Leví. (I Crónicas 23, 14)
Porque David había dicho: "El Señor, el Dios de Israel, ha dado paz a su pueblo y habita en Jerusalén para siempre. (I Crónicas 23, 25)
Estaban a las órdenes de los hijos de Aarón, para el servicio de la Casa del Señor, teniendo a su cargo los atrios y las habitaciones, la purificación de todas las cosas sagradas y la obra del servicio de la Casa de Dios. (I Crónicas 23, 28)
Unos y otros fueron divididos por sorteo, porque tanto entre los hijos de Eleazar como entre los hijos de Itamar había jefes consagrados y jefes al servicio de Dios. (I Crónicas 24, 5)
Esta fue su distribución por turnos para entrar en la Casa del Señor, conforme al reglamento establecido por Aarón, su padre, como lo había ordenado el Señor, el Dios de Israel. (I Crónicas 24, 19)