Mosaico decorativo

Löydetty 3860 Tulokset: Bendiciones De Dios

  • Allí erigirás también un altar de piedra en honor del Señor, tu Dios. No usarás ningún instrumento de hierro para trabajar las piedras, (Deuteronomio 27, 5)

  • porque el altar del Señor deberá estar construido con piedras intactas. Ofrecerás en él holocaustos al Señor, tu Dios, (Deuteronomio 27, 6)

  • e inmolarás sacrificios de comunión. Allí comerás y te alegrarás en la presencia del Señor, tu Dios, (Deuteronomio 27, 7)

  • Después, Moisés y los sacerdotes levitas se dirigieron a todo Israel en estos términos: "Calla, Israel, y escucha. Hoy te has convertido en el pueblo del Señor, tu Dios. (Deuteronomio 27, 9)

  • Escucha la voz del Señor, tu Dios, y practica los mandamientos y las leyes que hoy te prescribo". (Deuteronomio 27, 10)

  • Si escuchas la voz del Señor, tu Dios, y te empeñas en practicar todos los mandamientos que hoy te prescribo, él te pondrá muy por encima de todas las naciones de la tierra. (Deuteronomio 28, 1)

  • Y por haber escuchado la voz del Señor, tu Dios, vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones: (Deuteronomio 28, 2)

  • Entonces todos los pueblos de la tierra verán que tú eres llamado con el nombre del Señor, tu Dios, y te temerán. (Deuteronomio 28, 10)

  • El Señor te pondrá al frente, no detrás. Siempre estarás arriba, nunca abajo, con tal que obedezcas los mandamientos del Señor, tu Dios, que hoy te ordeno practicar cuidadosamente, (Deuteronomio 28, 13)

  • Pero si no escuchas la voz del Señor, tu Dios, y no te empeñas en practicar todos los mandamientos y preceptos que hoy te prescribo, caerán sobre ti y te alcanzarán todas estas maldiciones: (Deuteronomio 28, 15)

  • Todas estas maldiciones caerán sobre ti, te perseguirán y te alcanzarán hasta exterminarte, por no haber escuchado la voz del Señor, tu Dios, observando los mandamientos y los preceptos que él te prescribió. (Deuteronomio 28, 45)

  • Por no haber servido al Señor, tu Dios, con alegría y de todo corazón, mientras lo tenías todo en abundancia, (Deuteronomio 28, 47)


"O amor nada mais é do que o brilho de Deus nos homens". São Padre Pio de Pietrelcina