Löydetty 3037 Tulokset: Ana
que el acreedor se apodere de sus bienes, y gente extraña le arrebate sus ganancias. (Salmos 109, 11)
el que convierte las rocas en estanques, y los peñascos en manantiales. (Salmos 114, 8)
Aparta mi vista de las cosas vanas; vivifícame con tu palabra. (Salmos 119, 37)
Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos, porque siempre me acompañan. (Salmos 119, 98)
Canto de peregrinación. Levanto mis ojos a las montañas: ¿de dónde me vendrá la ayuda? (Salmos 121, 1)
de día, no te dañará el sol, ni la luna de noche. (Salmos 121, 6)
Jerusalén está rodeada de montañas: así rodea el Señor a su pueblo, desde ahora y para siempre. (Salmos 125, 2)
Es inútil que ustedes madruguen; es inútil que velen hasta muy tarde y se desvivan por ganar el pan: ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen! (Salmos 127, 2)
Es como el rocío del Hermón que cae sobre las montañas de Sión. Allí el Señor da su bendición, la vida para siempre. (Salmos 133, 3)
a Sijón, rey de los amorreos, a Og, rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán. (Salmos 135, 11)
Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre: (Salmos 139, 13)
Que yo experimente tu amor por la mañana, porque confío en ti; indícame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma. (Salmos 143, 8)