Löydetty 502 Tulokset: Altar De Bronce
Hacía poco tiempo, en efecto, que ellos habían vuelto del cautiverio, y sólo recientemente se había congregado todo el pueblo de Judea y habían sido consagrados los objetos de culto, el altar y el Templo, antes profanados. (Judit 4, 3)
Y todos los israelitas que habitaban en Jerusalén, hombres, mujeres y niños, se postraron ante el Templo, cubrieron de ceniza sus cabezas y extendieron sus sayales ante la presencia del Señor. Cubrieron el altar con un sayal (Judit 4, 11)
Por eso, hermanos, demos un buen ejemplo a nuestros hermanos, ya que su vida depende de nosotros, y lo más sagrado que tenemos, el Templo y el altar, también dependen de nosotros. (Judit 8, 24)
¡Tu nombre es ‘Señor’! Quebranta su fuerza con tu poder, aplasta su poderío con tu ira, porque se han propuesto profanar tu Santuario, manchar la Morada donde habita la Gloria de tu Nombre, y derribar tu altar a golpes de hierro. (Judit 9, 8)
para anular lo que tu boca había decretado, para hacer que desaparezca tu herencia y cerrar la boca de los que te alaban, extinguiendo la gloria de tu Casa y de tu Altar, (Ester 14, 9)
¿Tengo acaso la resistencia de las piedras o es de bronce mi carne? (Job 6, 12)
¡Ah, si se escribieran mis palabras y se las grabara en el bronce; (Job 19, 23)
Si escapa del arma de hierro, lo traspasa el arco de bronce: (Job 20, 24)
Sus huesos son tubos de bronce: sus miembros, como barras de hierro. (Job 40, 18)
El hierro es como paja para él, y el bronce, como madera podrida. (Job 41, 19)
el que adiestra mis manos para la guerra y mis brazos para tender el arco de bronce. (Salmos 18, 35)
Por eso lavo mis manos en señal de inocencia y doy vueltas alrededor de tu altar, (Salmos 26, 6)