Löydetty 5513 Tulokset: Öl
Y no hay más que un solo legislador y juez, aquel que tiene el poder de salvar o de condenar. ¿Quién eres tú para condenar al prójimo? (Santiago 4, 12)
Porque sus riquezas se han echado a perder y sus vestidos están roídos por la polilla. (Santiago 5, 2)
Si está enfermo, que llame a los presbíteros de la Iglesia, para que oren por él y lo unjan con óleo en el nombre del Señor. (Santiago 5, 14)
Después volvió a orar; entonces el cielo dio la lluvia, y la tierra produjo frutos. (Santiago 5, 18)
Hermanos míos, si uno de ustedes se desvía de la verdad y otro lo hace volver, (Santiago 5, 19)
sepan que el que hace volver a un pecador de su mal camino salvará su vida de la muerte y obtendrá el perdón de numerosos pecados. (Santiago 5, 20)
Pedro, Apóstol de Jesucristo, saluda a los que viven como extranjeros, dispersos en el Ponto, en Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, a los que han sido elegidos (I Pedro 1, 1)
La voluntad de Dios es que ustedes, practicando el bien, pongan freno a la ignorancia de los insensatos. (I Pedro 2, 15)
Servidores, traten a sus señores con el debido respeto, no solamente a los buenos y comprensivos, sino también a los malos. (I Pedro 2, 18)
Cuando era insultado, no devolvía el insulto, y mientras padecía no profería amenazas; al contrario, confiaba su causa al que juzga rectamente. (I Pedro 2, 23)
Él llevó sobre la cruz nuestros pecados, cargándolos en su cuerpo, a fin de que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Gracias a sus llagas, ustedes fueron curados. (I Pedro 2, 24)
Es preferible sufrir por hacer el bien, si esta es la voluntad de Dios, que por hacer el mal. (I Pedro 3, 17)