Löydetty 5513 Tulokset: Öl
Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol: (Eclesiastés 3, 1)
un tiempo para matar y un tiempo para curar, un tiempo para demoler y un tiempo para edificar; (Eclesiastés 3, 3)
Yo he visto algo más bajo el sol: en lugar del derecho, la maldad y en lugar de la justicia, la iniquidad. (Eclesiastés 3, 16)
Todos van hacia el mismo lugar: todo viene del polvo y todo retorna al polvo. (Eclesiastés 3, 20)
Yo volví mis ojos a todas las opresiones que se cometen bajo el sol: ahí están las lágrimas de los oprimidos, y no hay quien los consuele. La fuerza está del lado de los opresores, y no hay nadie que les dé su merecido. (Eclesiastés 4, 1)
y consideré más feliz aún al que todavía no ha existido, porque no ha visto las infamias que se cometen bajo el sol. (Eclesiastés 4, 3)
Luego volví mis ojos a otra cosa vana bajo el sol: (Eclesiastés 4, 7)
un hombre está completamente solo, no tiene hijo ni hermano, pero nunca pone fin a su esfuerzo ni se sacia de ambicionar riquezas. Entonces, ¿para quién me esfuerzo y me privo del bienestar? También esto es vanidad y una tarea ingrata. (Eclesiastés 4, 8)
Valen más dos juntos que uno solo, porque es mayor la recompensa del esfuerzo. (Eclesiastés 4, 9)
Si caen, uno levanta a su compañero; pero ¡pobre del que está solo y se cae, sin tener a nadie que lo levante! (Eclesiastés 4, 10)
Además, si se acuestan juntos, sienten calor, pero uno solo ¿cómo se calentará? (Eclesiastés 4, 11)
Y a uno solo se lo domina, pero los dos podrán resistir, porque la cuerda trenzada no se rompe fácilmente. (Eclesiastés 4, 12)