Mosaico decorativo

Löydetty 1607 Tulokset: Tierra

  • Una parte de ellos serán mantenidos en guarnición en las fortalezas del rey, y se concederá a algunos de ellos los puestos de confianza del rey; sus jefes serán elegidos entre ellos mismos y vivirán según sus leyes, como lo ha dispuesto el rey para la tierra de Judea. (1 Macabeos 10, 37)

  • El rey Tolomeo le contestó así: «¡Feliz el día en que has vuelto a la tierra de tus padres y has ocupado su trono! (1 Macabeos 10, 55)

  • Les confirmamos la posesión del territorio de Judea y de las tres regiones de Aferema, Lidda y Ramatayim, que han sido apartadas de Samaria y agregadas a Judea, con todas sus dependencias. A todos los que suben a sacrificar a Jerusalén los dejamos exentos de los impuestos que el rey recibía cada año de ellos hasta ahora, por los productos de la tierra y por los frutos de los árboles. (1 Macabeos 11, 34)

  • Jonatán rasgó sus vestiduras, se echó tierra sobre su cabeza y rezó. (1 Macabeos 11, 71)

  • Se les dio cartas de recomendación para las autoridades de cada país, a fin de que éstos los encaminaran sanos y salvos a la tierra de Judá. (1 Macabeos 12, 4)

  • Con esto partió rápido de Jerusalén y fue a enfrentarlos en el país de Jamat, sin darles tiempo de entrar en su propia tierra. (1 Macabeos 12, 25)

  • Después Trifón se volvió y marchó a su tierra. (1 Macabeos 13, 24)

  • Los habitantes cultivaban en paz sus campos; la tierra daba sus cosechas y los árboles producían sus frutos. (1 Macabeos 14, 8)

  • y cuando haya tomado posesión de mi reino, te llenaré de honores a ti, a tu nación y al Templo, de modo que sean famosos por toda la tierra.» (1 Macabeos 15, 9)

  • El año ciento setenta y cuatro Antíoco marchó a la tierra de sus padres y todas las tropas se le unieron, quedando unos pocos partidarios de Trifón. (1 Macabeos 15, 10)

  • Y rodeó la ciudad mientras los barcos la atacaban por el mar; la ciudad quedó cercada por tierra y por mar, sin que nadie pudiera entrar o salir. (1 Macabeos 15, 14)

  • Simón le respondió: «No hemos ocupado tierra de extranjeros ni nos apoderamos de bienes de extraños; ésta es la herencia de nuestros padres. (1 Macabeos 15, 33)


"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina