Löydetty 1607 Tulokset: Tierra
La barca en tanto estaba ya muy lejos de tierra, y las olas le pegaban duramente, pues soplaba el viento en contra. (Evangelio según San Mateo 14, 24)
Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo.» (Evangelio según San Mateo 16, 19)
Pedro respondió: «Claro que sí». Y se fue a casa. Cuando entraba, se anticipó Jesús y le dijo: «Dame tu parecer, Simón. ¿Quiénes son los que pagan impuestos o tributos a los reyes de la tierra: sus hijos o los que no son de la familia?» (Evangelio según San Mateo 17, 25)
Yo les digo: «Todo lo que aten en la tierra, lo mantendrá atado el Cielo, y todo lo que desaten en la tierra, lo mantendrá desatado el Cielo. (Evangelio según San Mateo 18, 18)
Asimismo yo les digo: si en la tierra dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir alguna cosa, mi Padre Celestial se lo concederá. (Evangelio según San Mateo 18, 19)
No llamen Padre a nadie en la tierra, porque ustedes tienen un solo Padre, el que está en el Cielo. (Evangelio según San Mateo 23, 9)
Ustedes recorren mar y tierra para ganar un pagano, y cuando se ha convertido, lo transforman en un hijo del demonio, mucho peor que ustedes. (Evangelio según San Mateo 23, 15)
Al final recaerá sobre ustedes toda la sangre inocente que ha sido derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, al que ustedes mataron ante el altar, dentro del Templo. (Evangelio según San Mateo 23, 35)
Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre. Mientras todas las razas de la tierra se golpearán el pecho, verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con el poder divino y la plenitud de la gloria. (Evangelio según San Mateo 24, 30)
Pasarán el cielo y la tierra, pero mis palabras no pasarán. (Evangelio según San Mateo 24, 35)
Pero el que recibió uno cavó un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su patrón. (Evangelio según San Mateo 25, 18)
Por eso yo tuve miedo y escondí en la tierra tu dinero. Aquí tienes lo que es tuyo.» (Evangelio según San Mateo 25, 25)