Mosaico decorativo

Löydetty 1429 Tulokset: Sol

  • pero una comisión de maestros de la Ley se reunió con Alcimo y Báquides para buscar una solución satisfactoria. (1 Macabeos 7, 12)

  • Estos hombres eran del grupo de los Asideos, que, en Israel, eran los primeros en solicitar la paz. (1 Macabeos 7, 13)

  • Ellos le creyeron; él, sin embargo, hizo arrestar a setenta de ellos, a los que ejecutó en un solo día, según la palabra de la Escritura: (1 Macabeos 7, 16)

  • Así cayeron todos al filo de la espada sin quedar ni uno solo. Se apoderaron de los despojos del botín, cortaron la cabeza de Nicanor y la mano derecha que había levantado con soberbia, y las colgaron a la entrada de Jerusalén a la vista de todos. (1 Macabeos 7, 47)

  • pero lo supieron y enviaron contra ellos un solo general que los combatió. Mataron gran número de griegos, llevaron cautivas a sus mujeres e hijos, los despojaron, sometieron el país, derribaron sus murallas y los hicieron súbditos hasta hoy. (1 Macabeos 8, 10)

  • Estos, al ver el gran número de enemigos, se aterrorizaron. Muchos se deslizaron del campamento, quedando sólo ochocientos hombres. (1 Macabeos 9, 6)

  • Después de esto, anunciaron a Jonatán y a Simón, su hermano, que los descendientes de Jambri estaban celebrando una boda solemne y que llevaban desde Nadabat, con gran pompa, a la novia, hija de uno de los magnates de Canaán.) (1 Macabeos 9, 37)

  • También fortificó las ciudades de Betsur, Gazer y la Fortaleza, dejando en ellas soldados y depósitos de víveres. (1 Macabeos 9, 52)

  • Entonces todos los renegados se reunieron. Dijeron: «Jonatán y los suyos viven en paz sin temor alguno. Mandemos, pues, a buscar a Báquides para que se apodere de todos en una sola noche.» (1 Macabeos 9, 58)

  • Sólo en Betsur quedaron algunos de los renegados de la Ley y los preceptos, pues éste era como un lugar de refugio. (1 Macabeos 10, 14)

  • El combate duró hasta la puesta del sol, y aquel día murió Demetrio. (1 Macabeos 10, 50)

  • Tres días después murió también Tolomeo y, de inmediato, los soldados egipcios que guardaban las ciudades fortificadas fueron asesinados por los habitantes. (1 Macabeos 11, 18)


"Deus é servido apenas quando é servido de acordo com a Sua vontade." São Padre Pio de Pietrelcina