Mosaico decorativo

Löydetty 2491 Tulokset: Rey

  • Al fin fue Ozías a descansar con sus padres, y lo sepultaron en el terreno donde está el sepulcro de los reyes, porque decían: «Es un leproso.» En su lugar reinó su hijo Jotam. (2 Crónicas 26, 23)

  • Declaró la guerra al rey de los amonitas, a los que venció. Los hijos de Amón le dieron aquel año cien talentos de plata, diez mil cargas de trigo y diez mil de cebada. Los amonitas le trajeron lo mismo el año segundo y el tercero. (2 Crónicas 27, 5)

  • El resto de los hechos de Jotam, todas sus guerras y sus obras, están escritas en el libro de los Reyes de Israel y de Judá. (2 Crónicas 27, 7)

  • sino que siguió los senderos de los reyes de Israel e incluso fundió ídolos de los baales. (2 Crónicas 28, 2)

  • Yavé, su Dios, le entregó en manos del rey de los arameos; éstos lo derrotaron, haciéndole gran número de prisioneros, que fueron llevados a Damasco.También él fue entregado en manos del rey de Israel,que le causó una gran derrota. (2 Crónicas 28, 5)

  • Zikrí, uno de los valientes de Efraím, mató a Masías, hijo del rey, a Azricam, mayordomo del palacio, y a Elcaná, segundo después del rey. (2 Crónicas 28, 7)

  • En aquel tiempo el rey Ajaz envió mensajeros a los reyes de Asur para que lo socorrieran. (2 Crónicas 28, 16)

  • Así Yavé humillaba a Judá por culpa de Ajaz, su rey, que corrompía a su país y se había apartado de Yavé. (2 Crónicas 28, 19)

  • Vino contra él Teglatfalasar, rey de Asur, lo sitió, pero no llegó a dominarlo. (2 Crónicas 28, 20)

  • Ajaz despojó la Casa de Yavé y la casa del rey y de los jefes para hacer regalos al rey de Asur, pero de nada le sirvió. (2 Crónicas 28, 21)

  • Aún en el tiempo del asedio, el rey Ajaz persistió en su infidelidad a Yavé. (2 Crónicas 28, 22)

  • Ofrecía sacrificios a los dioses de Damasco que lo habían derrotado, pues se decía: «Los dioses de los reyes de Aram los ayudan a ellos; les ofreceré, pues, sacrificios y me ayudarán a mí.» Ellos fueron la causa de su ruina y la de todo Israel. (2 Crónicas 28, 23)


"O bem dura eternamente." São Padre Pio de Pietrelcina