Löydetty 980 Tulokset: Rei
Jismaías, de Gabaón, valeroso como los Treinta y tal vez más que ellos; (1 Crónicas 12, 4)
Entonces el Espíritu estuvo sobre Amasías, jefe de los Treinta; dijo: «Tuyos somos, oh David, y contigo estamos, oh hijo de Jesé; paz, paz a ti; y paz a quienes te ayuden; ya que a ti te defiende tu Dios.» David los recibió y los hizo jefes de sus tropas. (1 Crónicas 12, 19)
Este es el número de los guerreros preparados para la guerra que vinieron donde David, a Hebrón, para transferirle el reino de Saúl, conforme a la orden de Yavé. (1 Crónicas 12, 24)
De Neftalí, mil jefes, y con ellos treinta y siete mil hombres con escudo y lanza. (1 Crónicas 12, 35)
Además, de los pueblos vecinos e incluso de Isacar, Zabulón y Neftalí, traían comida, en burros, camellos, mulos y bueyes; provisiones de harina, tortas de higo y pasas, vino, aceite, ganado mayor y menor en abundancia, pues reinaba la alegría en Israel. (1 Crónicas 12, 41)
Entonces David conoció que Yavé lo había confirmado como rey de Israel, ya que su reino había sido ensalzado a causa de Israel, su pueblo. (1 Crónicas 14, 2)
de los hijos de Guersom, a Joel, el jefe y a sus hermanos, ciento treinta; de los hijos de Elisafán: (1 Crónicas 15, 7)
Haya júbilo en el cielo y en la tierra; digan entre las naciones: El Señor reina. (1 Crónicas 16, 31)
Cuando se cumplan tus días para ir con tus padres, afirmaré después de ti a uno de tus descendientes, a uno de tu sangre, y aseguraré tu reino. (1 Crónicas 17, 11)
Yo lo mantendré en mi casa y en mi reino para siempre y su trono estará firme eternamente.» (1 Crónicas 17, 14)
David reinó sobre todo Israel. Su administración era honrada, y juzgaba con justicia a todo su pueblo. (1 Crónicas 18, 14)
Después de esto, murió Najás, rey de los amonitas, y en su lugar reinó su hijo. (1 Crónicas 19, 1)