Löydetty 1804 Tulokset: Oso
Mira cómo acechan a mi vida, cuántos poderosos se juntan contra mí. Señor, en mí no hay crimen ni pecado, (Salmos 59, 4)
Oh Dios, nos rechazaste, nos hiciste pedazos, tú estabas enojado, pero vuelve a nosotros. (Salmos 60, 3)
Mi alma está repleta, pingüe y blanda, y te alaba mi boca con labios jubilosos. (Salmos 63, 6)
El rey se sentirá feliz en Dios, y cuantos juran por él se gloriarán: "Por fin se acalló a los mentirosos". (Salmos 63, 12)
Aclamen a Dios en toda la tierra, canten salmos a su glorioso nombre, hagan alarde de sus alabanzas. (Salmos 66, 2)
¿por qué miran celosos, montes escarpados, al monte que Dios quiso habitar? Sepan que el Señor lo habita para siempre. (Salmos 68, 17)
¡Bendito sea el Señor día tras día! El Dios que salva se encarga de nosotros. (Salmos 68, 20)
Se hizo para nosotros un Dios que libera, con Yahvé, el Señor, escapamos a la muerte. (Salmos 68, 21)
Oh Dios, habla con fuerza, con la fuerza que manifestaste con nosotros. (Salmos 68, 29)
Reconozcan el poder de Dios, él es grande en Israel, y en lo alto, poderoso. (Salmos 68, 35)
transpiran por sus poros la maldad, su corazón desborda de planes ambiciosos. (Salmos 73, 7)
Ya no vemos signos de ti, ya no hay profetas, y nadie entre nosotros que nos diga hasta cuando. (Salmos 74, 9)