Löydetty 1363 Tulokset: Jesus
Al enterarse de que era Jesús de Nazaret el que pasaba, empezó a gritar: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!» (Evangelio según San Marcos 10, 47)
Jesús se detuvo y dijo: «Llámenlo.» Llamaron, pues, al ciego diciéndole: «Vamos, levántate, que te está llamando.» (Evangelio según San Marcos 10, 49)
Y él, arrojando su manto, se puso en pie de un salto y se acercó a Jesús. (Evangelio según San Marcos 10, 50)
Jesús le preguntó: «¿Qué quieres que haga por ti?» El ciego respondió: «Maestro, que vea.» (Evangelio según San Marcos 10, 51)
Entonces Jesús le dijo: «Puedes irte; tu fe te ha salvado.» Y al instante pudo ver y siguió a Jesús por el camino. (Evangelio según San Marcos 10, 52)
Cuando se aproximaban a Jerusalén, cerca ya de Betfagé y de Betania, al pie del monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos (Evangelio según San Marcos 11, 1)
Ellos les contestaron lo que les había dicho Jesús, y se lo permitieron. (Evangelio según San Marcos 11, 6)
Trajeron el burro a Jesús, le pusieron sus capas encima y Jesús montó en él. (Evangelio según San Marcos 11, 7)
Y tanto los que iban delante como los que seguían a Jesús, gritaban: «¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! (Evangelio según San Marcos 11, 9)
Entró Jesús en Jerusalén y se fue al Templo. Observó todo a su alrededor, y siendo ya tarde, salió con los Doce para volver a Betania. (Evangelio según San Marcos 11, 11)
Entonces Jesús dijo a la higuera: «¡Que nadie coma fruto de ti nunca jamás!» Y sus discípulos lo oyeron. (Evangelio según San Marcos 11, 14)
Llegaron a Jerusalén, y Jesús fue al Templo. Comenzó a echar fuera a los que se dedicaban a vender y a comprar dentro del recinto mismo. Volcaba las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los vendedores de palomas, (Evangelio según San Marcos 11, 15)