Löydetty 1363 Tulokset: Jesus
Jesús estaba todavía hablando cuando llegaron algunos de la casa del oficial de la sinagoga para informarle: «Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar ya al Maestro?» (Evangelio según San Marcos 5, 35)
Jesús se hizo el desentendido y dijo al oficial: «No tengas miedo, solamente ten fe.» (Evangelio según San Marcos 5, 36)
Cuando llegaron a la casa del oficial, Jesús vio un gran alboroto: unos lloraban y otros gritaban. (Evangelio según San Marcos 5, 38)
Jesús entró y les dijo: «¿Por qué este alboroto y tanto llanto? La niña no está muerta, sino dormida.» (Evangelio según San Marcos 5, 39)
Y se burlaban de él. Pero Jesús los hizo salir a todos, tomó consigo al padre, a la madre y a los que venían con él, y entró donde estaba la niña. (Evangelio según San Marcos 5, 40)
Pero Jesús les pidio insistentemente que no lo contaran a nadie, y les dijo que dieran algo de comer a la niña. (Evangelio según San Marcos 5, 43)
Al irse Jesús de allí, volvió a su tierra, y sus discípulos se fueron con él. (Evangelio según San Marcos 6, 1)
Jesús les dijo: «Si hay un lugar donde un profeta es despreciado, es en su tierra, entre su parentela y en su propia familia.» (Evangelio según San Marcos 6, 4)
Jesús se admiraba de cómo se negaban a creer. Jesús recorría todos los pueblos de los alrededores enseñando. (Evangelio según San Marcos 6, 6)
El rey Herodes oyó hablar de Jesús, ya que su nombre se había hecho famoso. Algunos decían: «Este es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él poderes milagrosos.» (Evangelio según San Marcos 6, 14)
Al volver los apóstoles a donde estaba Jesús, le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. (Evangelio según San Marcos 6, 30)
Jesús les dijo: «Vámonos aparte, a un lugar retirado, y descansarán un poco.» Porque eran tantos los que iban y venían que no les quedaba tiempo ni para comer. (Evangelio según San Marcos 6, 31)