Löydetty 364 Tulokset: Israelitas
Los amonitas se concentraron y vinieron a acampar en Galaad. También los israelitas se reunieron y acamparon en Mizpá. (Jueces 10, 17)
Los israelitas volvieron a portarse mal con Yavé y él los entregó en manos de los filisteos durante cuarenta años. (Jueces 13, 1)
Pues el hijo que darás a luz será un nazireo de Yavé desde el seno de su madre y nunca se le cortará el pelo, por ser consagrado a Yavé. El salvará a los israelitas de los filisteos que los oprimen.» (Jueces 13, 5)
Su amo le respondió: «No vamos a entrar a una ciudad de extranjeros, que no son israelitas; pasaremos de largo hasta Guibea.» (Jueces 19, 12)
Dio esta orden a sus mensajeros: «Esto dirán a todos los israelitas: ¿Se ha visto alguna vez cosa semejante desde que los israelitas subieron del país de Egipto hasta hoy? Piensen en ello, consulten y tomen una decisión.» Todos los que lo veían, decían: «Nunca ha ocurrido ni se ha visto cosa igual desde que los israelitas subieron del país de Egipto hasta hoy.» (Jueces 19, 30)
También los hombres de la tribu de Benjamín supieron que los israelitas habían subido a Mizpá. Los hijos de Israel dijeron: «Dígannos cómo ha sido el crimen.» (Jueces 20, 3)
Entréguennos, pues, a esa gente, esos malvados de Guibea, para que los matemos y desaparezca el mal de Israel.» Pero los benjaminitas no quisieron hacer caso a sus hermanos israelitas. (Jueces 20, 13)
Entretanto los de Benjamín, dejando sus ciudades, se reunieron en Guibea para salir a combatir contra los israelitas. (Jueces 20, 14)
Partieron, pues, y subieron a Betel, donde consultaron a Dios. Los israelitas preguntaron: «¿Quién de nosotros subirá primero a combatir a los hijos de Benjamín?» Y Yavé respondió: «Judá subirá primero.» (Jueces 20, 18)
Los israelitas se levantaron temprano y acamparon frente a Guibea. (Jueces 20, 19)
Pero los de Benjamín salieron de Guibea y mataron a veintidós mil israelitas. (Jueces 20, 21)
pero también aquel día Benjamín salió a su encuentro y volvió a matar dieciocho mil israelitas,todos entendidos en manejar la espada. (Jueces 20, 25)