Löydetty 2008 Tulokset: Eva
Pero Jesús lo tomó de la mano y le ayudó a levantarse, y el muchacho se puso de pie. (Evangelio según San Marcos 9, 27)
Y Jesús contestó: «En verdad les digo: Ninguno que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o campos por mi causa y por el Evangelio quedará sin recompensa. (Evangelio según San Marcos 10, 29)
Jesús se detuvo y dijo: «Llámenlo.» Llamaron, pues, al ciego diciéndole: «Vamos, levántate, que te está llamando.» (Evangelio según San Marcos 10, 49)
Yo les aseguro que el que diga a este cerro: ¡Levántate de ahí y arrójate al mar!, si no duda en su corazón y cree que sucederá como dice, se le concederá. (Evangelio según San Marcos 11, 23)
Jesús vio que ésta era respuesta sabia y le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios.» Y después de esto, nadie más se atrevió a hacerle nuevas preguntas. (Evangelio según San Marcos 12, 34)
Porque primero el Evangelio tiene que ser proclamado en todas las naciones. (Evangelio según San Marcos 13, 10)
En verdad les digo: dondequiera que se proclame el Evangelio, en todo el mundo, se contará también su gesto y será su gloria.» (Evangelio según San Marcos 14, 9)
El primer día de la fiesta en que se comen los panes sin levadura, cuando se sacrificaba el Cordero Pascual, sus discípulos le dijeron: «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la Cena de la Pascua?» (Evangelio según San Marcos 14, 12)
Entonces Jesús mandó a dos de sus discípulos y les dijo: «Vayan a la ciudad, y les saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo (Evangelio según San Marcos 14, 13)
¡Levántense, vámonos!, ya viene el que me va a entregar.» (Evangelio según San Marcos 14, 42)
Ellos entonces lo tomaron y se lo llevaron arrestado. (Evangelio según San Marcos 14, 46)
Llevaron a Jesús ante el Sumo Sacerdote, y todos se reunieron allí; estaban los jefes de los sacerdotes, las autoridades judías y los maestros de la Ley. (Evangelio según San Marcos 14, 53)