Mosaico decorativo

Löydetty 1902 Tulokset: Don

  • Entonces la llevarás a tu casa, donde se rapará la cabeza y se cortará las uñas. (Deuteronomio 21, 12)

  • sus padres lo agarrarán y llevarán ante los jefes de la ciudad, a la puerta donde se juzga, (Deuteronomio 21, 19)

  • Se quedará contigo entre los tuyos, en el lugar que él elija en una de tus ciudades, donde mejor le parezca; no lo molestarás. (Deuteronomio 23, 17)

  • Andarás perdido, siendo el juguete y la burla de todos los pueblos donde Yavé te llevará. (Deuteronomio 28, 37)

  • Llegamos luego a este lugar, donde nos salieron al encuentro Sijón, rey de Jesbón, y Og, rey de Basán, para pelear contra nosotros, (Deuteronomio 29, 6)

  • Yavé no lo perdonará. Su furor y sus celos se encenderán contra este hombre, al que acecharán todas las maldiciones escritas en este libro. Yavé borrará su nombre de debajo de los cielos (Deuteronomio 29, 19)

  • Y contestarán: Esto sucedió porque abandonaron la Alianza que Yavé, Dios de sus padres, pactó con ellos al sacarlos de Egipto; (Deuteronomio 29, 24)

  • Cuando te sucedan todas estas cosas acerca de la bendición o maldición que te he propuesto, te acordarás de ellas en medio de las naciones donde Yavé, tu Dios, te haya arrojado. (Deuteronomio 30, 1)

  • Entonces Yavé, tu Dios, hará que vuelvan los cautivos de tu pueblo, tendrá piedad de ti y te reunirá de nuevo de en medio de todos los pueblos donde Yavé te haya dispersado. (Deuteronomio 30, 3)

  • Sean valientes y firmes, no teman ni se asusten ante ellos, porque Yavé, tu Dios, está contigo; no te dejará ni te abandonará.» (Deuteronomio 31, 6)

  • Yavé irá delante de ti. El estará contigo; no te dejará ni te abandonará. No temas, pues, ni te desanimes.» (Deuteronomio 31, 8)

  • «Apenas hayas ido a descansar con tus padres, este pueblo empezará a rebelarse y se prostituirá siguiendo a dioses extraños. Me abandonarán y romperán la Alianza que tengo pactada con ellos. (Deuteronomio 31, 16)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina