Mosaico decorativo

Löydetty 1902 Tulokset: Don

  • Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe. Y no nos dejes caer en la tentación.» (Evangelio según San Lucas 11, 4)

  • Cuando el espíritu malo sale del hombre, empieza a recorrer lugares áridos, buscando un sitio donde descansar. Como no lo encuentra, se dice: Volveré a mi casa de donde tuve que salir. (Evangelio según San Lucas 11, 24)

  • Para el que critique al Hijo del Hombre habrá perdón, pero no habrá perdón para el que calumnie al Espíritu Santo. (Evangelio según San Lucas 12, 10)

  • Pensaba: ¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mis cosechas. (Evangelio según San Lucas 12, 17)

  • Porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón. (Evangelio según San Lucas 12, 34)

  • llegará su patrón el día en que menos lo espera y a la hora menos pensada, le quitará su cargo y lo mandará donde aquellos de los que no se puede fiar. (Evangelio según San Lucas 12, 46)

  • Mientras vas donde las autoridades con tu adversario, aprovecha la caminata para reconciliarte con él, no sea que te arrastre ante el juez y el juez te entregue al carcelero, y el carcelero te encierre en la cárcel. (Evangelio según San Lucas 12, 58)

  • Si a ustedes les ha tocado estar fuera cuando el dueño de casa se levante y cierre la puerta, entonces se pondrán a golpearla y a gritar: ¡Señor, ábrenos! Pero les contestará: No sé de dónde son ustedes. (Evangelio según San Lucas 13, 25)

  • Pero él les dirá de nuevo: No sé de dónde son ustedes. ¡Aléjense de mí todos los malhechores! (Evangelio según San Lucas 13, 27)

  • Tengo que hacer algo: volveré donde mi padre y le diré: «Padre, he pecado contra Dios y contra ti. (Evangelio según San Lucas 15, 18)

  • Se levantó, pues, y se fue donde su padre. Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y sintió compasión; corrió a echarse a su cuello y lo besó. (Evangelio según San Lucas 15, 20)

  • El rico insistió: «No lo harán, padre Abraham; pero si alguno de entre los muertos fuera donde ellos, se arrepentirían.» (Evangelio según San Lucas 16, 30)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina