Mosaico decorativo

Löydetty 1393 Tulokset: Dan

  • Hicieron prisioneros a los dos jefes de Madián, Oreb y Zeeb; mataron a Oreb en la peña de Oreb, y a Zeeb, en el lagar de Zeeb. Persiguieron a Madián y llevaron a Gedeón, al otro lado del Jordán, las cabezas de Oreb y Zeeb. (Jueces 7, 25)

  • Gedeón llegó al Jordán y lo pasó. Tanto él como los trescientos hombres que iban con él estaban agotados por el cansancio y hambrientos. (Jueces 8, 4)

  • Por hacerle daño, los señores de Siquem prepararon emboscadas en las cimas de los montes y saqueaban a todo el que pasaba cerca del camino. Abimelec fue avisado. (Jueces 9, 25)

  • Estos molestaron y oprimieron a los israelitas desde aquel año durante dieciocho años, a todos los israelitas que vivían al otro lado del Jordán, en el país amorreo de Galaad. (Jueces 10, 8)

  • Incluso los amonitas pasaron el Jordán para atacar también a Judá, a Benjamín y a la gente de Efraím. Israel pasó por un grave aprieto. (Jueces 10, 9)

  • El rey les respondió a los mensajeros: «Es porque Israel, cuando subía de Egipto, se apoderó de mi país desde el Arnón hasta el Yaboc y el Jordán. Así que ahora devuélvemelo por las buenas.» (Jueces 11, 13)

  • Así conquistaron todo el territorio de los amorreos, desde el Arnón hasta el Yaboc y desde el desierto hasta el Jordán. (Jueces 11, 22)

  • Ya que Israel está establecido en Jesbón y en las ciudades que dependen de ella, en Yazer y en las suyas, y en todas las ciudades que están a ambos lados del Jordán desde hace trescientos años, ¿por qué no las han recuperado desde entonces? (Jueces 11, 26)

  • Los hombres de Efraím se juntaron, pasaron el Jordán en dirección al norte y dijeron a Jefté: «¿Por qué has ido a atacar a los amonitas y no nos has invitado a marchar contigo? Vamos a quemarte dentro de tu casa.» (Jueces 12, 1)

  • Galaad se apoderó de los vados del Jordán cortándoles el camino y cuando un fugitivo de Efraím decía: «Déjenme pasar», los hombres de Galaad le preguntaban: «¿Eres efraimita?», y si respondía: «No», le añadían: «Pues di Chibbolet.» (Jueces 12, 5)

  • Pero él decía «Sibbolet», porque no podía pronunciarlo bien. Entonces le echaban mano y lo degollaban junto a los vados del Jordán. Perecieron en aquella ocasión cuarenta y dos mil hombres de Efraím. (Jueces 12, 6)

  • En la tribu de Dan había un hombre llamado Manoaj, que vivía en Sorá, y cuya esposa no había podido tener hijos. (Jueces 13, 2)


"Feliz a alma que atinge o nível de perfeição que Deus deseja!" São Padre Pio de Pietrelcina