Löydetty 2587 Tulokset: Ana
Desde la mañana oyes mi voz. Desde la mañana te hago promesas y me quedo a la espera. (Salmos 5, 4)
Ten compasión de mí que estoy sin fuerzas; sáname pues no puedo sostenerme. (Salmos 6, 3)
que mi enemigo me persiga y me alcance, que aplaste mi persona contra el suelo y esparza por el polvo mis entrañas. (Salmos 7, 6)
Canten al Señor, que mora en Sión, y publiquen entre los pueblos sus hazañas. (Salmos 9, 12)
Se pone al acecho en el cañaveral, a escondidas mata al inocente; (Salmos 10, 8)
Cada cual engaña a su prójimo, se dicen buenas palabras, pero con doblez. (Salmos 12, 3)
Señor, ¿quién entrará bajo tu tienda y habitará en tu montaña santa? (Salmos 15, 1)
el que no daña a su hermano ni al prójimo molesta con agravios; (Salmos 15, 3)
Es un Dios que me reviste de fuerza, un Dios que allana mis caminos. (Salmos 18, 33)
Al sol le fijó una tienda en lontananza, de allí sale muy alegre, como un esposo que deja su alcoba, como atleta, a correr su carrera. (Salmos 19, 6)
Son más preciosos que el oro, valen más que montones de oro fino; más que la miel es su dulzura, más que las gotas del panal. (Salmos 19, 11)
Yo soy como el arroyo que se escurre; todos mis huesos se han descoyuntado; mi corazón se ha vuelto como cera, dentro mis entrañas se derriten. (Salmos 22, 15)