Found 1077 Results for: hombres

  • Un fuego que salía del Señor devoró a los 250 hombres que ofrecían el incienso. (Números 16, 35)

  • Los incensarios de estos hombres que pecaron para su propio daño serán transformados en láminas para revestir el altar, pues fueron presentados al Señor y quedaron santificados; servirán de recuerdo para los israelitas". (Números 17, 3)

  • El primogénito de toda especie, tanto de hombres como de animales, que se ofrece al Señor, será tuyo. Pero pedirás un rescate por los primogénitos de los hombres y de los animales impuros. (Números 18, 15)

  • Jesbón ha exterminado los niños hasta Dibón, las mujeres hasta Nófaj, los hombres hasta Mádaba". (Números 21, 30)

  • Dios se apareció a Balaán, y le dijo: "¿Quiénes son estos hombres que están contigo?". (Números 22, 9)

  • El ángel del Señor dijo a Balaán: "Vete con esos hombres, pero di solamente lo que yo te mande decir". Y Balaán continuó con los jefes de Balac. (Números 22, 35)

  • "Hagamos el censo de los hombres de veinte años para arriba", tal como el Señor había ordenado a Moisés. Éstos eran los israelitas que salieron de Egipto: (Números 26, 4)

  • Hijos de Eliab: Nemuel, Datán y Abirán. Datán y Abirán fueron hombres distinguidos de la comunidad, que se sublevaron contra Moisés y Aarón; eran del partido de Coré cuando éste se levantó contra el Señor, (Números 26, 9)

  • cuando la tierra abrió sus fauces y se los tragó con Coré; perecieron al mismo tiempo sus secuaces, cuando el fuego devoró a los 250 hombres, para que sirviesen de escarmiento. (Números 26, 10)

  • A los más numerosos les darás una porción mayor; a los menos numerosos, una parte más pequeña: a cada uno, su herencia según el número de hombres. (Números 26, 54)

  • Pondréis en pie de guerra mil hombres por cada una de las tribus de Israel". (Números 31, 4)

  • Se reclutaron entre los millares de Israel mil hombres por cada tribu, es decir, doce mil hombres en pie de guerra. (Números 31, 5)


“É necessário manter o coração aberto para o Céu e aguardar, de lá, o celeste orvalho.” São Padre Pio de Pietrelcina