Found 240 Results for: Faraón

  • La hija del Faraón bajó a bañarse al río mientras sus doncellas paseaban por la orilla. Al ver la cesta en medio de los juncos, mandó a una de sus doncellas a recogerla. (Exodo 2, 5)

  • La hermana del pequeño dijo a la hija del Faraón: "¿Quieres que vaya a buscarte, entre los hebreos, una nodriza que te críe este niño?". (Exodo 2, 7)

  • La hija del Faraón dijo: "Anda". Y la joven fue a llamar a la madre del niño. (Exodo 2, 8)

  • La hija del Faraón le dijo: "Toma este niño y críamelo; yo te lo pagaré". La mujer tomó al niño y lo crió. (Exodo 2, 9)

  • Cuando se hizo grandecito se lo llevó a la hija del Faraón, que lo adoptó como hijo y le puso el nombre de Moisés, diciendo: "Lo he sacado de las aguas". (Exodo 2, 10)

  • El Faraón se había también enterado de lo sucedido y trataba de matar a Moisés. Moisés huyó del Faraón y se detuvo en la tierra de Madián, sentándose junto a un pozo. (Exodo 2, 15)

  • Anda; yo te envío al Faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los israelitas. (Exodo 3, 10)

  • Moisés dijo al Señor: "¿Quién soy yo para ir al Faraón y sacar de Egipto a los israelitas?". (Exodo 3, 11)

  • El Señor le dijo: "En el camino hacia Egipto recuerda los prodigios que he puesto en tu mano y que tienes que hacer delante del Faraón. Yo endureceré su corazón de modo que no dejará salir al pueblo. (Exodo 4, 21)

  • Tú dirás al Faraón: Esto dice el Señor: Israel es mi hijo primogénito. (Exodo 4, 22)

  • Después de esto, Moisés y Aarón se presentaron ante el Faraón y le dijeron: "Esto dice el Señor, Dios de Israel: Deja ir a mi pueblo para que celebre una fiesta en el desierto". (Exodo 5, 1)

  • El Faraón dijo: "¿Quién es el Señor para que yo obedezca su voz y deje ir a Israel? No conozco al Señor y no dejaré ir a Israel". (Exodo 5, 2)


“Por que a tentação passada deixa na alma uma certa perturbação? perguntou um penitente a Padre Pio. Ele respondeu: “Você já presenciou um tremor de terra? Quando tudo estremece a sua volta, você também é sacudido; no entanto, não necessariamente fica enterrado nos destroços!” São Padre Pio de Pietrelcina