Found 5643 Results for: Öl
sale el sol con fuerza y seca la hierba y su flor cae y se pierde su hermosa apariencia; así también el rico se marchitará en sus caminos. (Santiago 1, 11)
Nos engendró por su propia voluntad, con Palabra de verdad, para que fuésemos como las primicias de sus criaturas. (Santiago 1, 18)
Poned por obra la Palabra y no os contentéis sólo con oírla, engañándoos a vosotros mismos. (Santiago 1, 22)
se contempla, pero, en yéndose, se olvida de cómo es. (Santiago 1, 24)
En cambio el que considera atentamente la Ley perfecta de la libertad y se mantiene firme, no como oyente olvidadizo sino como cumplidor de ella, ése, practicándola, será feliz. (Santiago 1, 25)
Porque quien observa toda la Ley, pero falta en un solo precepto, se hace reo de todos. (Santiago 2, 10)
¿Tú crees que hay un solo Dios? Haces bien. También los demonios lo creen y tiemblan. (Santiago 2, 19)
Ya veis cómo el hombre es justificado por las obras y no por la fe solamente. (Santiago 2, 24)
Del mismo modo Rajab, la prostituta, ¿no quedó justificada por las obras dando hospedaje a los mensajeros y haciéndoles marchar por otro camino? (Santiago 2, 25)
Mirad también las naves: aunque sean grandes y vientos impetuosos las empujen, son dirigidas por un pequeño timón adonde la voluntad del piloto quiere. (Santiago 3, 4)
Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros. Purificaos, pecadores, las manos; limpiad los corazones, hombres irresolutos. (Santiago 4, 8)
Uno solo es el legislador y juez, que puede salvar o perder. En cambio tú, ¿quién eres para juzgar al prójimo? (Santiago 4, 12)