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-aquí el sacerdote deberá conjurar a la mujer con el juramento imprecatorio- que el Señor haga de ti un ejemplo de maldición e imprecación en medio de tu pueblo, volviéndote estéril e hinchando tu vientre. (Números 5, 21)
Que estas aguas portadoras de maldición penetren en tus entrañas, para que se hinche tu vientre y te vuelvas estéril". Y la mujer responderá: "Amén, amén". (Números 5, 22)
Entonces el sacerdote consignará por escrito estas maldiciones y las disolverá en las aguas amargas. (Números 5, 23)
Él se las hará beber a la mujer, para que las aguas portadoras de maldición entren en ella y le provoquen amargura. (Números 5, 24)
Después de darle a beber el agua, si la mujer se ha deshonrado siendo infiel a su marido, las aguas que entren en ella le provocarán amargura: su vientre se hinchará y ella se volverá estéril. Así la mujer quedará como ejemplo de maldición en medio de su pueblo. (Números 5, 27)
El octavo día presentó su ofrenda Gamaliel, hijo de Padasur, jefe de la tribu de Manasés. (Números 7, 54)
y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. Esta fue la ofrenda de Gamaliel, hijo de Padasur. (Números 7, 59)
Los animales presentados para los holocaustos fueron en total doce novillos, doce carneros y doce corderos de un año, con sus oblaciones correspondientes; y los presentados para el sacrificio por el pecado fueron doce chivos. (Números 7, 87)
Los animales ofrecidos para los sacrificios de comunión fueron en total veinticuatro novillos, sesenta carneros, sesenta chivos y sesenta corderos de un año. Estas fueron las ofrendas para la dedicación del altar, cuando fue ungido. (Números 7, 88)
Porque todos los primogénitos de los israelitas -tanto hombres como animales- son míos: yo me los consagré cuando exterminé a todos los primogénitos en Egipto. (Números 8, 17)
al frente de las tropas de la tribu de Manasés, iba Gamaliel, hijo de Padasur; (Números 10, 23)
Si me vas a seguir tratando de ese modo, mátame de una vez. Así me veré libre de mis males". (Números 11, 15)