Mosaico decorativo

Found 1364 Results for: Gedeón Y Los 300 Hombres

  • Porque yo te hago pequeño entre las naciones, despreciable entre los hombres. (Jeremías 49, 15)

  • Por eso sus jóvenes caerán en sus plazas y todos los hombres de guerra perecerán aquel día -oráculo del Señor de los ejércitos-. (Jeremías 49, 26)

  • Porque del Norte sube una nación contra ella: dejará su tierra devastada y no habrá más habitantes; tanto los hombres como los animales han emigrado, se han ido. (Jeremías 50, 3)

  • Por eso caerán sus jóvenes en las plazas y todos sus hombres de guerra perecerán en aquel día -oráculo del Señor-. (Jeremías 50, 30)

  • El Señor de los ejércitos lo juró por sí mismo: "Te llenaré de hombres como de langostas, y entonarán contra ti el canto de los vendimiadores". (Jeremías 51, 14)

  • contigo martillé hombres y mujeres, contigo martillé ancianos y niños, contigo martillé jóvenes y muchachas, (Jeremías 51, 22)

  • Los vados han sido ocupados, los bastiones, incendiados, los hombres de guerra están despavoridos. (Jeremías 51, 32)

  • se abrió una brecha en la ciudad. Entonces huyeron todos los hombres de guerra, saliendo de la ciudad durante la noche, por el camino de la puerta entre las dos murallas que está cerca del jardín del rey; y mientras los caldeos rodeaban la ciudad, ellos tomaron el camino de la Arabá. (Jeremías 52, 7)

  • En la ciudad apresó también a un eunuco, que estaba al frente de los hombres de guerra, a siete hombres del servicio personal del rey que fueron sorprendidos en la ciudad, al secretario del jefe del ejército, encargado de enrolar al pueblo del país, y a sesenta hombres del pueblo que estaban en medio de la ciudad. (Jeremías 52, 25)

  • Porque el Señor nunca rechaza a los hombres para siempre. (Lamentaciones 3, 31)

  • Porque él no humilla ni aflige de corazón a los hijos de los hombres. (Lamentaciones 3, 33)

  • Ustedes dirán: Al Señor, nuestro Dios, pertenece la justicia; a nosotros, en cambio, la vergüenza reflejada en el rostro, como sucede en el día de hoy: vergüenza para los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén, (Baruc 1, 15)


"Quem te agita e te atormenta é o demônio. Quem te consola é Deus!" São Padre Pio de Pietrelcina