Mosaico decorativo

Found 3363 Results for: Día

  • "Miqueas de Moréset profetizó en los días de Ezequías, rey de Judá, y dijo a todo el pueblo de Judá: Así habla el Señor de los ejércitos: Sión será un campo arado, Jerusalén, un montón de ruinas, y la montaña del Templo, una altura boscosa. (Jeremías 26, 18)

  • El rey Joaquím, todos sus guardias y los jefes oyeron sus palabras, y el rey intentó darle muerte. Al enterarse, Urías sintió temor y huyó a Egipto. (Jeremías 26, 21)

  • Serán llevados a Babilonia, y allí quedarán hasta el día en que me ocuparé de ellos -oráculo del Señor-. Entonces, los haré subir y los haré volver a este lugar. (Jeremías 27, 22)

  • porque llegarán los días -oráculo del Señor- en que cambiaré la suerte de mi pueblo Israel y Judá -dice el Señor- y los haré volver al país que he dado a sus padres, y ellos lo poseerán. (Jeremías 30, 3)

  • ¡Ay! Porque es grande aquel Día, y no hay otro igual. Es un tiempo de angustia para Jacob, pero él se salvará de la angustia. (Jeremías 30, 7)

  • Aquel día -oráculo del Señor de los ejércitos- yo quebraré el yugo de su cuello y romperé sus ataduras. Ya no servirán a extranjeros, (Jeremías 30, 8)

  • Porque así habla el Señor: ¡Tu herida es incurable, irremediable tu llaga! (Jeremías 30, 12)

  • El ardor de la ira del Señor no se volverá atrás hasta haber ejecutado y cumplido los designios de su corazón. Al término de estos días, ustedes lo entenderán. (Jeremías 30, 24)

  • Porque llega el día en que los vigías gritarán sobre la montaña de Efraím: "¡De pie, subamos a Sión, hacia el Señor, nuestro Dios!". (Jeremías 31, 6)

  • Llegarán los días -oráculo del Señor- en que yo sembraré la casa de Israel y la casa de Judá con semilla de hombres y semilla de animales. (Jeremías 31, 27)

  • En aquellos días, no se dirá más: Los padres comieron uva verde y los hijos sufren la dentera. (Jeremías 31, 29)

  • Llegarán los días -oráculo del Señor- en que estableceré una nueva Alianza con la casa de Israel y la casa de Judá. (Jeremías 31, 31)


"O amor nada mais é do que o brilho de Deus nos homens". São Padre Pio de Pietrelcina