Mosaico decorativo

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  • ¿Quién ha conocido la forma de pensar del Señor y puede aconsejarle? Y precisamente nosotros tenemos la forma de pensar de Cristo. (1º Carta a los Corintios 2, 16)

  • Nosotros trabajamos con Dios y para él, y ustedes son el campo de Dios y la construcción de Dios. (1º Carta a los Corintios 3, 9)

  • Así que no se sientan orgullosos de sus grandes hombres. Piensen que todo es para ustedes: (1º Carta a los Corintios 3, 21)

  • Vean, pues, en nosotros a servidores de Cristo y a administradores de las obras misteriosas de Dios. (1º Carta a los Corintios 4, 1)

  • Pero, ¿qué hacer? Ustedes ya son ricos, están satisfechos, y se sienten reyes sin nosotros. ¡Ojalá fueran reyes! Así nos darían un asiento a su lado. (1º Carta a los Corintios 4, 8)

  • Porque me parece que a nosotros, los apóstoles, Dios nos ha colocado en el último lugar, como condenados a muerte; somos un espectáculo divertido para el mundo, para los ángeles y para los hombres. (1º Carta a los Corintios 4, 9)

  • Nosotros somos unos locos por Cristo, ustedes tienen la sabiduría cristiana. Nosotros somos débiles y ustedes fuertes. Ustedes son gente considerada y nosotros despreciados. (1º Carta a los Corintios 4, 10)

  • Pero iré pronto, si el Señor quiere, y veré no lo que dicen esos orgullosos, sino de qué son capaces. (1º Carta a los Corintios 4, 19)

  • ¡Y ustedes se sienten orgullosos! Más bien tendrían que estar de duelo y expulsar de entre ustedes a ese pecador. (1º Carta a los Corintios 5, 2)

  • No es éste el momento de sentirse orgullosos; ¿no saben que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? (1º Carta a los Corintios 5, 6)

  • Echen fuera la vieja levadura y purifíquense; ustedes han de ser una masa nueva, pues si Cristo es para nosotros la víctima pascual, ustedes son los panes sin levadura. (1º Carta a los Corintios 5, 7)

  • Yo les decía que no tuvieran trato con quienes, llamándose hermanos, se convierten en inmorales, explotadores, adoradores de ídolos, chismosos, borrachos o estafadores. Ni siquiera deben comer con ellos. (1º Carta a los Corintios 5, 11)


"De que vale perder-se em vãos temores?". São Padre Pio de Pietrelcina