Mosaico decorativo

1. Fue dirigida la palabra de Yahveh en estos términos:

1. El Señor todopoderoso me dirigió esta palabra: Esto dice el Señor todopoderoso:

2. Así dice Yahveh Sebaot: Con gran celo he celado a Sión, con gran ira la he celado.

2. "Estoy enamorado de Sión con un amor lleno de celos, y una gran cólera se enciende en mí a favor suyo".

3. Así dice Yahveh: Me he vuelto a Sión, y en medio de Jerusalén habito. Jerusalén se llamará Ciudadde-Fidelidad, y el monte de Yahveh Sebaot, Montede-Santidad.

3. Esto dice el Señor omnipotente: "Vuelvo a Sión y habitaré en Jerusalén. Jerusalén será llamada de nuevo ciudad fiel, y la montaña del Señor omnipotente, montaña santa".

4. Así dice Yahveh Sebaot: Aún se sentarán viejos y viejas en las plazas de Jerusalén, cada cual con su bastón en la mano, por ser muchos sus días;

4. Esto dice el Señor omnipotente: "Ancianos y ancianas se sentarán todavía en las plazas de Jerusalén; tendrán un bastón en su mano a causa de sus muchos años,

5. las plazas de la ciudad se llenarán de muchachos y muchachas en sus plazas jugando.

5. y las calles de la ciudad estarán llenas de niños y niñas que jugarán en sus plazas".

6. Así dice Yahveh Sebaot: Si ello parece imposible a los ojos del Resto de este pueblo, en aquellos días, ¿también a mis ojos va a ser imposible?, oráculo de Yahveh Sebaot.

6. Esto dice el Señor omnipotente: "Si el resto de este pueblo juzga que esto es imposible, ¿lo tendré yo que juzgar también como imposible?", palabra del Señor omnipotente.

7. Así dice Yahveh Sebaot: He aquí que yo salvo a mi pueblo del país del oriente y del país donde se pone el sol;

7. Esto dice el Señor omnipotente: "Libraré a mi pueblo del país de oriente y del país de occidente;

8. voy a traerlos para que moren en medio de Jerusalén. Y serán mi pueblo y yo seré su Dios con fidelidad y con justicia.

8. yo los traeré para que habiten en Jerusalén. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios en la fidelidad y en la justicia".

9. Así dice Yahveh Sebaot: Reafírmense vuestras manos, vosotros que oís en estos días esas palabras de la boca de los profetas, desde el día en que se echaron los cimientos de la Casa de Yahveh Sebaot, para la reconstrucción del Templo.

9. Esto dice el Señor todopoderoso: "Cobrad ánimo los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día en que fueron echados los cimientos del templo del Señor todopoderoso para reconstruir el santuario.

10. Porque hasta estos días no había paga para los hombres ni paga para el ganado; paz ninguna había, a causa del enemigo, para el que salía y entraba, y yo había dado rienda suelta a todos los hombres unos contra otros.

10. Porque antes de estos días no había salario para el hombre, los animales no pillaban nada, no había seguridad de movimientos para nadie de cara al agresor. Yo mismo había enzarzado a los hombres unos contra otros.

11. Pero ahora ya no soy yo para el Resto de este pueblo como en días pasados, oráculo de Yahveh Sebaot.

11. Pero ahora no seré como antes para con el resto de este pueblo, palabra del Señor todopoderoso.

12. Porque hay simiente de paz: la vid dará su fruto, la tierra dará su producto y los cielos darán su rocío; yo daré en posesión al Resto de este pueblo todas estas cosas.

12. Pues yo sembraré la paz; la viña dará su fruto, la tierra dará sus productos y el cielo enviará su rocío. Yo daré todo esto en posesión al resto de este pueblo.

13. Y sucederá que así como habéis sido maldición entre las naciones, casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré yo, y seréis bendición; ¡no tengáis miedo, y que se reafirmen vuestras manos!

13. Y así como antes erais maldecidos por las gentes, casa de Judá y casa de Israel, así ahora os libraré y seréis bendecidos. No temáis y cobrad ánimo".

14. Pues así dice Yahveh Sebaot: Como yo había decidido haceros mal, cuando me irritaron vuestros padres - dice Yahveh Sebaot - y no me arrepentí de ello,

14. Esto dice el Señor todopoderoso: "Como decidí castigaros porque vuestros padres me habían irritado, dice el Señor todopoderoso, y no me compadecí,

15. así en cambio he decidido en estos días hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá: ¡no temáis!

15. así vuelvo a pensar en estos días en bendecir a Jerusalén y a la casa de Judá. No temáis.

16. He aquí las cosas que debéis hacer: Decid verdad unos a otros; juicio de paz juzgad en vuestras puertas;

16. Éstas son las palabras que debéis practicar: Decíos mutuamente la verdad, administrad en vuestras puertas una justicia que engendre la paz,

17. mal unos contra otros no meditéis en vuestro corazón, y juramento falso no améis, porque todas estas cosas las odio yo, oráculo de Yahveh.

17. no penséis en hacer mal el uno al otro, no seáis partidarios del juramento falso. Porque yo detesto todas estas cosas, palabra del Señor".

18. La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:

18. El Señor todopoderoso me dirigió esta palabra:

19. «Así dice Yahveh Sebaot: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo se convertirán para la casa de Judá en regocijo, alegría y faustas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz.»

19. Esto dice el Señor todopoderoso: "El ayuno del cuarto, quinto, séptimo y décimo mes se convertirá para la casa de Judá en júbilo y alegría y en alegres fiestas; pero amad la lealtad y la paz".

20. Así dice Yahveh Sebaot: Todavía habrá pueblos que vengan, y habitantes de grandes ciudades.

20. Esto dice el Señor todopoderoso: "Vendrán pueblos y habitantes de ciudades populosas.

21. Y los habitantes de una ciudad irán a la otra diciendo: «Ea, vamos a ablandar el rostro de Yahveh y a buscar a Yahveh Sebaot: ¡yo también voy!»

21. Los habitantes de una ciudad irán a otra diciendo: Vamos a apaciguar al Señor, a buscar al Señor todopoderoso. Yo también voy.

22. Y vendrán pueblos numerosos y naciones poderosas a buscar a Yahveh Sebaot en Jerusalén, y a ablandar el rostro de Yahveh.

22. Y muchos pueblos y naciones poderosas vendrán a Jerusalén a buscar al Señor todopoderoso y a apaciguar al Señor".

23. Así dice Yahveh Sebaot: En aquellos días, diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán por la orla del manto a un judío diciendo: «Queremos ir con vosotros, porque hemos oído decir que Dios está con vosotros.»

23. Esto dice el Señor todopoderoso: "En aquellos días diez hombres de todas las lenguas del mundo agarrarán a un judío de la orla de su vestido y le dirán: Dejadnos ir con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros".



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