Mosaico decorativo

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  • Si en la región ves la opresión del pobre y la violación del derecho y de la justicia, no te asombres por eso. Se te dirá que una dignidad vigila sobre otra dignidad, y otra más dignas sobre ambas. (Eclesiastés 5, 7)

  • Porque, ¿quién sabe lo que conviene al hombre en su vida, durante los días contados de su vano vivir, que él los vive como una sombra? Pues ¿quién indicará al hombre lo que sucederá después de él bajo el sol? (Eclesiastés 6, 12)

  • Más vale llorar que reír, pues tras una cara triste hay un corazón feliz. (Eclesiastés 7, 3)

  • Más vale el término de una cosa que su comienzo, más vale el paciente que el soberbio. (Eclesiastés 7, 8)

  • He aplicado mi corazón a explorar y a buscar sabiduría y razón, a reconocer la maldad como una necedad, y la necedad como una locura. (Eclesiastés 7, 25)

  • He hallado que la mujer es más amarga que la muerte, porque ella es como una red, su corazón como un lazo, y sus brazos como cadenas: El que agrada a Dios se libra de ella, mas el pecador cae en su trampa. (Eclesiastés 7, 26)

  • ¿Quién como el sabio? ¿Quién otro sabe explicar una cosa? La sabiduría del hombre hace brillar su rostro, y sus facciones severas transfigura. (Eclesiastés 8, 1)

  • Una ciudad chiquita, con pocos hombres en ella. Llega un gran rey y le pone cerco, levantando frente a ella empalizadas potentes. (Eclesiastés 9, 14)

  • Una mosca muerta pudre una copa de ungüento de perfumista; monta más un poco de necedad que sabiduría y honor. (Eclesiastés 10, 1)

  • mientras no se nublen el sol y la luz, la luna y las estrellas, y retornen las nubles tras la lluvia; (Eclesiastés 12, 2)

  • Semejante es mi amado a una gacela, o un joven cervatillo. Vedle ya que se para detrás de nuestra cerca, mira por las ventanas, atisba por las rejas. (Cantar 2, 9)

  • Antes que sople la brisa del día y se huyan las sombras, vuelve, sé semejante, amado mío, a una gacela o a un joven cervatillo por los montes de Béter. (Cantar 2, 17)


"Submeter-se não significa ser escravo, mas ser livre para receber santos conselhos." São Padre Pio de Pietrelcina